Según fuentes de la localidad santafesina, el hecho se descubrió en la madrugada cuando el sereno del predio encontró al ex jugador sin vida. El Huevo residía allí, debido a que sufría serios inconvenientes económicos y desde la Liga le ofrecieron hospedaje por la depresión que sufría a causa de sus problemas familiares y laborales.
El jugador vivía tiempos difíciles. Hace seis años había superado un cáncer de ganglios linfáticos (linfoma no-Hodkings): “En ese momento se te vienen muchas cosas a la cabeza. Al principio me agarró un bajón y estaba mal anímicamente. Me encerraba en la habitación e iba a llorar al baño”, confesó en 2013. Y aseguró que su fe en Dios y su familia lo ayudaron mantenerse entero para dar pelea. “Me aferré a mi familia y a Dios. Soy muy creyente y recé mucho. Dios es grande y existe”, concluyó el jugador cuando tuvo los resultados de la última biopsia.
Conocido como “Huevo” en el ambiente futbolístico, Toresani nació el 5 de diciembre de 1967 y surgió de las divisiones inferiores de Unión de Santa Fe, club en el que debutó en 1986 y con el que consiguió el ascenso a primera división en 1989, cuando el “tatengue” derrotó a Colón en la final del torneo reducido.
Tras un breve paso por Instituto de Córdoba (89-90), volvió a Unión para la temporada 90-91, antes de dar el primer gran salto de su carrera al ser transferido a River Plate, en donde jugó hasta 1995 para luego recalar en Colón de Santa Fe, cuando se declaró hincha “sabalero”.
En Boca, el volante santafesino jugó en la temporada 96-97, previo a un breve paso por Independiente (98-99) y su primer regreso a Colón (99-00).
Su único club en el exterior fue Audax Italiano de Chile, antes de su tercer y último paso por Colón. Se retiró en Patronato de Paraná al concluir la temporada 2003-04.
Como técnico debutó en San Martín de San Juan en 2005 y luego pasó por Colón de Santa Fe, Aldosivi de Mar del Plata, The Strongest de Bolivia, Sportivo Italiano, Deportivo Madryn, San Martín de Mendoza, Textil Mandiyú de Corrientes y Alumni de Villa María.
Retornó a Colón como ayudante de Diego Osella en 2014, luego recaló en Liga de Loja de Ecuador, Sportivo Italiano, Real Potosí de Bolivia, Sportivo Patria de Formosa y Orense de Ecuador.
Su último equipo fue Rampla Juniors de Uruguay, equipo del que fue despedido tras una serie de malos resultados y un incidente con el presidente de esa institución, Ignacio Durán.
Quienes lo conocían remarcan que en la faceta personal era como en la cancha, voluntarioso y de un carácter intenso.
Tiempo atrás su ex esposa lo denunció por un episodio de violencia y quienes estaban cerca suyo indican que hace varios meses atravesaba una depresión profunda por motivos de índole personal, y porque lo afectaba estar sin trabajo y con problemas económicos.
Toresani, el último domingo 21/04 por la tarde, había dado indicios claros de tomar una decisión drástica al escribir en su perfil de WhatsApp: “Llegó el momento, demasiado la espera”.
Después escribió “gracias amigos por estar, ustedes saben ya”, y, finalmente “nos seguimos juntando con gente que a uno le soltó la mano y no son capaz de preguntar cómo está uno. Igual Dios pone las cosas en su lugar”.