Durante el minuto de silencio previo al comienzo del partido los capitanes se juntarán en el centro del círculo central, simularán morder la camiseta (como si provocaran el agujero) y ahí mismo colocarán el dedo pulgar de la mano derecha, en la típica postura con que el legendario defensor continuó disputando la histórica final ante Alemania en México.
La intención es que mientras se lleve a cabo el minuto de silencio por respeto al fallecimiento del Tata (también será dedicado para Oscar Malbernat, otra gloria del Pincha que se fue recientemente), los capitanes se reunirán en el medio del círculo central y simularán morder la casaca para meter su dedo pulgar, tal como lo hizo Brown debido a su hombro luxado.
Cada prenda será autografiada por los protagonistas de cada equipo y serán obsequiadas a la familia de Brown, según informó en su página Estudiantes.
El autor de un gol en la final ante Alemania murió a los 62 años en una clínica de La Plata luego de una larga lucha contra el Alzheimer, una dura enfermedad neurodegenerativa.
Más allá de las distintas muestras de afecto que recibió, uno de los mensajes más emotivos lo envió Diego Armando Maradona a través de las redes sociales y hasta intentó acercarse a la clínica ubicada en la ciudad de La Plata para visitar a su ex compañero de equipo.
El velorio fue el martes por la mañana en la sede social de Estudiantes con la presencia de sus familiares, ex compañeros, amigos y fanáticos que fueron a despedir sus restos.
La ceremonia contó con la presencia de Juan Sebastián Verón, presidente del Pincha, y varios ex compañeros de la Selección con la que se consagró campeón en el Mundial de México de 1986, como Nery Pumpido, Blas Giunta, Jorge Burruchaga, Carlos Tapia, Oscar Ruggeri, Oscar Garré, Luis Islas, Ricardo Giusti y Sergio Batista, entre otros.
Una vez finalizado el velatorio, un grupo de familiares y amigos del campeón 1986, encabezado por su hijo Juan Ignacio Brown, llevaron el cajón hacia el coche fúnebre para ser trasladado al Country de City Bell.