De ataque limitado y sin voracidad ofensiva, los “Reds” otorgaron chances para Monterrey que entre sus filas tuvo más argentinos como el arquero Marcelo Barovero, los defensores Nicolás Sánchez y Leonel Vangioni, más el ingreso del volante Maximiliano Meza.
El arquero brasileño Alisson sostuvo a Liverpool cuando el campeón de Concacaf lo atacó con pases de larga distancia que tomaron desprevenida a la defensa inglesa.
El equipo mexicano sintió el esfuerzo realizado durante el partido. En el tramo final bajó la guardia y no pudo ante oportunismo de Firmino, quien acumulaba siete minutos en cancha.
Más allá del resultado, el encuentro estuvo marcado por la polémica debido a que el técnico de Rayado de Monterrey, el argentino Antonio ‘Turco’ Mohamed, reclamó tarjeta amarilla para un jugador de los Reds, lo que desató la furia de su par, Jürgen Klopp, quien lo invitó a pelear.
Enfurecido, el técnico alemán hizo ademanes evidentes de querer golpear al “Turco”, quien no se achicó y lo invitó a dirimir la cuestión fuera de la cancha. El asunto fue resuelto por el árbitro chileno Roberto Tobar con una amonestación para cada uno.
Klopp sonrió y el encuentro siguió jugándose. Mohamed, a la finalización del partido, volvió a quejarse y aseguró: “hay una expulsión muy clara, si no es la primera expulsión es la segunda, cuando la toca con la mano. Pero bueno, qué se le va a hacer”.
Sin embargo, más relajado, elogió a sus dirigidos por el desempeño. “Creo mucho en estos futbolistas y en el fútbol mexicano”, cerró.
Liverpool irá por su primera alegría en el Mundial de Clubes (perdió con San Pablo en 2005) y reeditará el duelo ante Flamengo cuando cayó 3 a 0 en Tokio por la definición de la Copa Intercontinental 1981, trofeo que tampoco pudo obtener en 1984 con la derrota frente a Independiente, en Japón, por 1 a 0.