En el Furacão juegan 2 veteranos jugadores argentinos: Marco Rubén, famoso por sus goles en Rosario Central; y 'Lucho' González, que vistió los colores de River Plate.
Precisamente, con 3 goles de Marco Ruben, el Atlético Paranaense goleó a Boca Juniors 3-0, le arrebató el liderato del Grupo G de la Copa Libertadores 2019, y le provocó enormes dudas sobre su presente.
Carlos Tevez, quien fue de mayor a menor en su juego, lo explicó así: “Se nos hizo difícil, después de que metieron el gol de una equivocación nuestra de un lateral, eso nos pegó duro". (Cuidado Tévez: por una pérdida del balón de Tévez, fue el 2 a 0 de los brasileros).
"El partido hasta ahí era palo por palo. Después ellos hicieron mejor las cosas y por momentos nosotros quedamos largos y los de arriba queríamos presionar y no estábamos coordinados en ese aspecto", agregó.
"Yo creo que hay que seguir mejorando. El error es bueno cuando perdés porque tenés que trabajar porque eso te hace ver que cuando ganás no es todo lindo. Es importante el golpe para seguir creciendo”, agregó.
"Si no la metés cuando podés, en la Copa lo pagás, y hoy lo pagamos caro. Ellos nos metieron atrás. (...) Hay que saber perder”, cerró Tevez.
Marco Rubén aprovechó el error boquense a los 36', luego el arquero Andrada casi lo deja KO en un choque, en el 69' puso el 2 a 0 y cerró la cuenta en el 81'.
Boca había debutado con un buen empate en la altura boliviana ante Wilstermann y luego le gano sin problemas a Deportes Tolima en La Bombonera. Pero en Curitiba fue opacado totalmente por su rival.
Marco Rubén fue titular en los 3 partidos de Copa y si bien no marcó en la visita a Tolima sí abrió la cuenta en la goleada 4 a 0 sobre Wilstermann, y ahora fue el verdugo de Boca.
En el Grupo G, Paranaense tiene 6 puntos, 2s por encima de Boca Juniors, mientras que Deportes Tolima tiene 3 unidades y Jorge Wilstermann apenas 1.
Sin profundidad, el equipo de Alfaro pudo recibir 4 o 5 goles.