Del operativo de control estuvo a cargo de la Jefatura Departamental San Martín, que junto a numerarios de la A.Pre.Vi.De (Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte), dependiente del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires.
Los detenidos, todos mayores de edad, quedaron alojados en una sede policial de San Martín, a la espera de ser indagados por la fiscalía de turno por tenencias de armas de fuego, resistencia a la autoridad y disturbios en la vía pública.
El hecho reveló la feroz interna que se vive en la barra de Chacarita y que tiene como líderes de las facciones enfrentadas a dos hermanas que lograron escalar en la pirámide de poder de la hinchada desde la época de la presidencia de Luis Barrionuevo.
La pelea por el poder se centra en las figuras de las hermanas Angélica y Ana Molina. La primera decidió quedarse con todo y echar a su hermana y a un montón de barras históricos de la cancha, según relató el periodista Gustavo Grabia, especializado en tema barras.
Angélica y Ana Molina, apodadas “La Dueña” y “La Negra”, mantienen prácticamente una guerra desde hace un año.
La "Dueña" es esposa del histórico líder barra Muchinga Escalante, maneja una facción oficial que hoy tiene absoluto dominio de la tribuna.
Ana Molina, la "Negra", es cuñada de otro histórico del club, Juanchi Segal, y lidera otro grupo que fue desterrado de la popular y que quiere volver.
Según Grabia, el conflicto comenzó luego de que la "Dueña" decidiera ponerle fin a una tensa paz que había permitido que convivieran distintas facciones y acabar con una lucha interminable que había causado muertos y heridos de gravedad.
Sobre la Dueña, el periodista contó que cuando Escalante -su esposo- abandonó la tribuna y se metió como como vocal del club, decidió dejar todo en manos de su hijastro Diego Pulitsik. Sin embargo, este sujeto conocido como Chucky cayó preso por narcotráfico. Angélica consideró que esta fue una jugada que le realizaron los rivales internos y, convencida de que estos irían por el poder, se anticipó. Gracias a sus fuertes alianzas con grupos de peso y a la presencia de su pareja dentro de la vida política del club, logró quedar al frente de la hinchada.
Pero pronto empezaron los problemas con quienes cuestionaron el reparto del dinero que generaba la barra y la Dueña decidió echarlos, incluida la "Negra".
Desterrada, la "Negra" empezó a juntar a todos los que se quedaron fuera de la tribuna y a prepara la vuelta.
Según el portal Sin Mordaza, la semana pasada, Ana estuvo reunida con Luis Barrionuevo, el líder gastronómico y ex presidente de Chacarita que entronizó en su momento a Muchinga y a Angélica, y que ahora anda recorriendo San Martín. Charlaron en el marco de un mitín político, pero el tema entre ambos fue el regreso a la “patria chica”.