Los futbolistas de Tigre fueron agredidos por fuerzas de seguridad y personal civil en el estadio Morumbí y decidieron no salir a jugar el segundo tiempo. En consecuencia, la Conmebol decidió la finalización de la final de la Copa Sudamericana, y San Pablo, que ganaba 2-0, se consagró campeón.
Este episodio, derivó meses después en su abrupta salida de Tigre en 2013. En el último semestre de ese 2013, el Matador concluyó 13° en el torneo Final, con 21 puntos, y fue eliminado por Olimpia de Paraguay en los octavos de final de la Copa Libertadores.
Ahora, seis años después, Néstor Gorosito regresó al club de Victoria para intentar salvarlo del descenso. No obstante, “Pipo” estuvo a punto de lograr la hazaña pero no el alcanzó. Sin embargo, el tiempo le dio otra oportunidad y a base de una extraordinaria campaña, hoy “Pipo” festeja y sueña con la ansiada revancha en el plano internacional, y el retorno a la Primera División.