Durante los 90’ reglamentarios, Argentina salió rápido y directo a presionar con el esquema táctico 4-2-1-2 mientras que Venezuela se arriesgó aún pensando en su buen pasar futbolístico con la formación 4-1-4-1. Con estos dos dibujos tácticos, el conjunto argentino fue profundo y tuvo facilidades para jugar con sus centrales. Al margen de eso, Argentina jugó de manera lenta y demasiado pensada en sus salidas de mitad de cancha hacia adelante. En esos momentos, se pudo ver la dupla Agüero-Lautaro Martínez que dejaron al descubierto los problemas de Venezuela en la defensa y en el manejo de la pelota. De ahí, Lautaro Martínez, “de taquito” puso el 0-1 para los albicelestes.
Nada más que 10’ duró el dominio de Argentina que se fue apagando lo que derivó en la reacción de Venezuela con las corridas de Salomón Rondón, Roberto Rosales y de Jhon Murillo que enfrentaron las marcas en defensa de Juan Foyth y de Rodrigo De Paul que motivaron las reacciones del arquero Franco Armani.
Si bien había decaído el nivel de los dirigidos por Lionel Scaloni, Venezuela se encontraba muy nervioso y, por momentos, apelaba a los forcejos y las infracciones para detener los avances de Argentina. A poco del cierre de la etapa inicial, Junior Moreno le habilitó un centro a Jhon Chancellor que casi anota el empate.
En la segunda etapa, Argentina repitió el mismo libreto de los primeros 10’ anteriores y se dedicó a presionar a Venezuela con las escapadas de Leandro Paredes y de Lautaro Martínez que pusieron en peligro la valla defendida por Wuilker Fariñez. Con el correr de los minutos, la albiceleste imprimió más velocidad en las salidas desde el fondo con las subidas de Lionel Messi y De Paul.
Por lo tanto, a la “Vinotinto” le costó mucho generar peligro en el campo argentino debido que la defensa, que siempre da ventajas, supo cerrarle los espacios. Al ver que el equipo no tenía demasiado ritmo, Scaloni puso en cancha a Ángel Di María y a Giovanni Lo Celso con la intención de liquidar la historia. El cambio le surtió un efecto inmediato a Argentina porque Lo Celso asestó el 2-0 luego de captura un mal rebote de Fariñez tras un tiro mal ejecutado por el “Kun” Agüero.
Finalmente, la albiceleste pudo lograr el objetivo de ganarle a la “Vinotinto” y acceder a las semifinales. Es cierto que Argentina no tiene identidad y tampoco un patrón de juego que lo identifique, ahora deberá intentar pasar a Brasil que ya se vislumbra que será un duelo muy parejo y peleado justo tratándose de dos rivales que vienen de pobres actuaciones, debieron esforzarse demasiado para pasar a la próxima instancia.