Apenas un par de meses después de la primera vuelta olímpica, llegó la segunda: como ganador de la Sudamericana, River se enfrentó con San Lorenzo, campeón de la Libertadores, y lo derrotó por 1-0 en los dos partidos, para quedarse con la Recopa Sudamericana 2014.
Después de eliminar nuevamente a Boca en un certamen internacional, esta vez en octavos de final, el “Millonario” ganó la Copa Libertadores 2015 tras 19 años al derrotar a Tigres en la final.
El inexplicable certamen que enfrenta al campeón de la Copa Sudamericana con el ganador de la Copa J-League de Japón le sirvió al “Muñeco” para adjudicarse la Copa Suruga Bank con una cómoda victoria 3-0 sobre Gamba Osaka.
Tras conseguir el título de 2014 como campeón de la Sudamericana, al año siguiente defendió la corona, pero esta vez como ganador de la Libertadores. En una serie disputada en febrero de 2016, derrotó a Independiente Santa Fe y se quedó con la Recopa Sudamericana 2015.
Obligado a ganarla para poder jugar la Copa Libertadores de 2017, el Millonario alcanzó la Copa Argentina 2016 y logró la consagración con un triunfo 4-3 sobre Rosario Central en la final. Fue el primer título a nivel local para Gallardo.
River venía golpeado por la eliminación en las semifinales de la Copa Libertadores frente a Lanús y, tras superar a todos sus rivales, logró retener la Copa Argentina en 2017 frente a Atlético Tucumán en Mendoza.
El Millonario llegaba en su peor momento, pero se hizo fuerte en Mendoza y terminó superando 2-0 a Boca en una final histórica para levantar la Supercopa Argentina 2017.
En la final más dilatada y polémica de todas, River superó a Boca en el Santiago Bernabéu por 3-1, luego del 2-2 de la ida disputada en La Bombonera y se quedó con la edición 2018 de la Copa Libertadores de América.
Detrás de Gallardo y Ramón Díaz quedaron José María Minella, con ocho títulos, y Ángel Labruna, Emérico Hirschl y Renato Cesarini, con seis.
Con todos estos logros, Gallardo deja plasmada su marca en River pese a los vaivenes futbolísticos por falta de resultados pero demuestra que con ambición e ímpetu logra salir de las malas. El mismo “Muñeco” reconoció en conferencia de prensa luego del partido de ida frente a Paranaense que no había sido bueno y, para eso, metió cambios mientras el técnico del equipo rival salió con el mismo equipo sin tocar nada.
Pese a la incertidumbre, Marcelo Gallardo siempre le transmitió confianza a sus dirigidos y aunque el primer tiempo y mitad del segundo tiempo su equipo no aparecía, el “Muñeco” apostó por Matías Suárez, la cuota goleadora y decisiva de Lucas Pratto que le dio otro título más a los Núñez. Eso es Marcelo Gallardo, un hombre que sortea las difíciles y no se achica, premio grande para el “Muñeco”, ¡gloria y honor!. Gallardo, la historia a sus pies.