River, cuatro veces campeón de la Copa Libertadores (1986, 1996, 2015 y 2018) y finalista de la última edición, es el equipo más goleador del torneo con 21 tantos, 14 de ellos marcados al débil Binacional de Perú.
Liga de Quito, consagrado en 2008 de la mano del argentino Edgardo Bauza, le aplicó al “Millonario” la única derrota que registra en esta competencia: 0-3 en la altura de la capital ecuatoriana, el pasado 4 de marzo, antes del receso por la pandemia de coronavirus.
Tras ese parate, que lo mantuvo casi cinco meses sin siquiera entrenarse, River volvió a la competencia con un destacado nivel y sumó 7 de los 9 puntos disputados (San Pablo 2-2 y 2-1; Binacional 6-0).
Liga, por su parte, consiguió todos los puntos en juego desde la vuelta de la Libertadores con victorias 1-0 y 4-0 frente a Binacional y 4-2 sobre San Pablo.
El conjunto dirigido por el uruguayo Pablo Repetto tiene un mayor recorrido en la pandemia porque el campeonato ecuatoriano reanudó en agosto y desde entonces disputó trece partidos a nivel local.
Para este compromiso, el “Millonario” plantó en cancha el clásico esquema 4-3-3 mientras que el “Rey de Copas” uso el dibujo táctico 4-4-2. De manera efímera, River dominó las acciones de juego con las sociedades que formaron Nicolás De la Cruz, Matías Suárez y Milton Casco. Sin embargo, un par de minutos después, el conjunto de la “Banda Roja” empezó a sentir el denominado “mal de ausencias” de varios de sus jugadores, algo que le permitió al cuadro ecuatoriano generar jugadas de peligro ya que encontró espacios libres en el área local.
Poco a poco, el elenco de los “Albos” se adueñó del encuentro con las situaciones de peligro que elaboraron Adolfo Muñoz y del argentino Ezequiel Piovi que transformaron en figura al arquero Franco Armani. De ahí, Cristián Martínez Borja sorprendió con un remate bajo que quedó en las manos de Armani.
Por lo tanto, el combinado de “La U” de Ecuador manejó mejor la pelota y acorraló a River sobre su campo que dejó al descubierto sus serios problemas en la transición del balón entre los mediocampistas y delanteros. A pesar de su pobreza futbolística, el equipo riverplatense dispuso de algunas situaciones de peligro por parte de Javier Pinola y de Rafael Santos Borré que motivaron la intervención del guardavalla argentino Adrián Gabbarini. Lo cierto es que River, sin tener la posesión de la pelota, pudo “mostrar los dientes” aunque careció de espacios en el área contraria.
Pese a los intentos para inquietar a la Liga de Quito, el elenco del “Muñeco” Gallardo estuvo perdido, no tuvo sociedades para molestar al rival pero el conjunto de “La U” de Ecuador manejaba a gusto el partido.
El final del primer episodio se tornó atractivo, apasionante y plagado de situaciones de peligro por parte de Santos Borré, en dos ocasiones, y de Matías Suárez, al mismo tiempo, el equipo ecuatoriano casi se pone en ventaja por parte de Jhojan Julio que descargó un tiro que contuvo Franco Armani y en tiempo adicionado, Ignacio “Nacho” Fernández, lanzó un disparo que no llevó peligro a Gabbarini.
Al despuntar el segundo capítulo, Marcelo Gallardo hizo mover el banco de suplentes con el ingreso de Santiago Sosa en lugar del lesionado “Nacho” Fernández. A partir de ahí, Rafael Santos Borré, casi sin proponérselo, puso en ventaja a River 1-0 tras sacar provecho de un error del guardavalla Adrián Gabbarini, a los 8’.
Con pocos minutos de diferencia, apareció Julián Álvarez, a los 14’, y estampó el 2-0 para los “millonarios”. Si bien los de Núñez habían logrado una mejora notoria que iba más allá del resultado victorioso, la Liga de Quito nunca renunció a sus aspiraciones de seguir atacando y buscando los puntos débiles de River con las embestidas de José Quintero, Moisés Corozo y de Martínez Borja que puso en peligro la valla defendida por Franco Armani.
En el epílogo, el “Millonario” parecía conformarse con el resultado pero, a los 43’, Jorge Carrascal selló la victoria 3-0 final.
En consecuencia, River, aún ganando, podría haber sufrido una derrota segura, pero el triunfo prácticamente tapó esta opaca actuación aunque ya empezó a sembrar dudas para lo que vendrá de la competencia.