Festeja Riquelme: Orsini es el 2do refuerzo del renovado Boca y será el “9” delantero

Boca Juniors continúa generando movimientos en el mercado de pases y este jueves (10/06) el delantero Nicolás Orsini se transformó en el nuevo refuerzo del club “Xeneize” tras destrabarse la operación con Lanús, que recibirá una suma cercana a los 2.5000.000 dólares por el 50 por ciento de su pase.
En la negociación no entrarán los volantes Gonzalo Maroni ni Agustín Obando, quienes eran pretendidos por el “Granate”, pero seguirán en el plantel que dirige Miguel Ángel Russo.
El presidente de Lanús, Nicolas Russo, había señalado el último miércoles 09/06 que la venta de Orsini a Boca estaba caída, pero en el mediodía de este mismo jueves (10/06) -ante la presión del futbolista- y tras una conversación con Juan Román Riquelme, Boca elevó el monto del porcentaje que le corresponderá al club “granate” y se cerró la transferencia.
De esta manera, Orsini será el segundo refuerzo para el segundo semestre del año: el primero es el defensor Marcelo Weigandt, quien volvió de su préstamo en Gimnasia y Esgrima La Plata.
La idea de la dirigencia “xeneize” es incorporar a dos delanteros más, por lo menos uno que juegue en la posición de “9”, ya que en este momento solo tenía en esa posición al juvenil Luis Vázquez.
En ese orden de prioridad, el club de la Ribera buscará concretar la llegada de Norberto Briasco, delantero de Huracán: Boca ofertó 2.5000.000 dólares por el cincuenta por ciento de su ficha.
En el medio apareció el interés por el punta Franco Di Santo, de San Lorenzo, quien no vería con desagrado desprenderse del delantero, tasado en 3.000.000 de dólares.
La búsqueda de un 9 también se orienta hacia el exterior, ya que el club de la Ribera mostró interés por Roger Martínez, jugador del América de México.
Por otro lado, este último miércoles 09/06 llegó un pedido oficial por Cristian Pavón de parte del Olympique de Marsella para comprar el 50 por ciento del pase del atacante cordobés y si la oferta es importante, Boca lo vendería. El jugador tiene contrato hasta junio de 2022.
Pavón afronta una causa judicial en la fiscalía de Alta Gracia debido a una denuncia por violencia de género realizada por Marisol Doyle. Según determinó el fiscal Alejandro Peralta Otonello, el futbolista debe pedir permiso para salir del país, como ya lo hizo cuando fue a jugar con Boca ante Barcelona de Ecuador y Santos de Brasil.
Durante la semana, el vice Riquelme, puso en marcha el lunes 07/06 el proceso de recambio en el plantel profesional tras confirmarse la semana pasada la salida del delantero y capitán Carlos Tevez.
Para este proceso, Juan Román Riquelme maneja los nombres de Miguel Borja y Jonathan Calleri. El colombiano pertenece a Palmeiras, pero se encuentra jugando a préstamo en Junior de Barranquilla, que hará lo posible para retenerlo, teniendo en cuenta que el equipo debe afrontar los octavos de final de la Copa Sudamericana.
Mientras que Calleri, quien ya tuvo un paso por el “Xeneize”, desea quedarse en Europa, ya sea en el Osasuna de España o en otro equipo del viejo continente que desee contar con sus servicios.
Por otra parte, el arquero Esteban Andrada continuará su carrera en el mexicano Rayados de Monterrey y el volante Nicolás Capaldo pasará al austríaco Red Bull Salzburgo.
La entidad boquense recibió una oferta inferior a los 6.000.000 de dólares por el arquero de 30 años que no satisfizo, aunque no al punto de no seguir negociando, y las partes no están muy lejos de limar diferencias, sobre todo por el interés del arquero en ser transferido.
Si finalmente la operación se concreta, Andrada se encontraría en el club mexicano con varios compatriotas curiosamente ex River Plate, como lo son Nicolás Sánchez, Matías Kranevitter y Rogelio Funes Mori, además del ex-Independiente, Maximiliano Meza.
De esta manera, será Agustín Rossi quien se quedaría con la titularidad del arco “Xeneize” para la próxima temporada, luego de que también recibiera una oferta del Udinese, de Italia, considerada insuficiente apenas inferior a los 3.500.000 de dólares por el ciento por ciento de su pase. Claro que esta operación estaba sujeta a que Udinese transfiriera al arquero argentino Juan Musso, que el último miércoles 02/06 viajó a Santiago del Estero formando parte de la delegación del seleccionado argentino que el último jueves 03/06 empató 1-1 con Chile por eliminatorias sudamericanas. El ex Racing Club es pretendido por la Roma, donde se acaba de hacer cargo de la dirección técnica el portugués José Mourinho.
No encontrará en cambio compatriotas Capaldo, de 22 años, en el más importante equipo austríaco, que suma siete títulos consecutivos en la Bundesliga local y acaba de consagrarse campeón de la Copa de Austria.
La oferta del club patrocinado por la empresa de bebidas energizantes Red Bull es muy similar a la de Monterrey por Andrada, ya que ronda los 5.000.000 de euros, alrededor de unos 6.000.000 de dólares.
Claro que Boca posee el 80 por ciento del pase de Capaldo, porque el 20 restante es propiedad del club Deportivo MacAllister, de Santa Rosa, que regentea justamente el exlateral “xeneize” Carlos Mac Allister junto a su hermano Patricio, ya que esta entidad pampeana es donde se formó este futbolista y desde donde llegó a Boca.
Cabe recordar que Mauro Zárate dejará el club de la “Ribera” a mediados de este año. Zárate, 34 años, mantuvo el viernes 21/05 una charla con el director técnico, Miguel Ángel Russo, en la que expresó su molestia por la falta de oportunidades.
Hace tres años, Zárate sorprendió al dar marcha atrás con su intención de continuar en Vélez y aceptar la oferta de Boca para ir en busca del título en la Copa Libertadores 2018, lo que generó una bronca generalizada tanto en el hincha como en la dirigencia del club de la “V” azulada. Con ese escenario, Vélez había oficializado, en ese entonces, su continuidad, pero el propio futbolista había informado el lunes 02/07/2018 que firmaría con el “Xeneize”, lo que provocó un cambio de foco para el “Fortín”.
“Tras arribar a un acuerdo económico con el club Watford FC, para la compra del 100% de su ficha, y de alcanzar la cifra contractual pretendida por el futbolista, Mauro Zárate decidió de forma unilateral no continuar su carrera deportiva en Vélez, a horas de rubricar su contrato”, había publicado la cuenta oficial del club de Liniers, por la tarde del mismo lunes 02/07/2018.
En esos días de julio de 2018, el rumor se transformó en realidad y el propio Zárate salió a confirmar su cambio en la decisión.
“Dije muchas veces que no iba a jugar en otro club de Argentina que no sea Vélez. Hoy por primera vez falto a mi palabra y me duele en el alma defraudarlos. Sé que muchos se van a olvidar todo lo que hice por el club y lo volvería a hacer sin dudarlo. Amo a Vélez y los que me conocen saben todo lo que pasé este tiempo”, había explicado en una publicación en su cuenta oficial de Instagram.
Además, Mauro Zárate había agregado que “dejar de jugar en el club de mi vida me provoca un dolor inmenso en el corazón... No pretendo que me entiendan porque tienen la misma pasión que yo y muy probablemente yo tampoco entendería si estuviera de ese lado”.
En ese sentido, el delantero había aclarado que “no es un problema económico porque de esa forma jamás hubiera vuelto en el peor momento del club”.
“Hay cosas que quedarán dentro mío por siempre”, había cerrado en ese momento Zárate, con un agradecimiento profundo al cuerpo técnico y los dirigentes de Vélez por haber hecho el esfuerzo cuando el jugador retornó desde Emiratos Árabes Unidos para asegurar la permanencia en la Superliga.
Lo cierto es que Boca realizó la misma ingeniería económica que iba a hacer Vélez: le compró el pase de Mauro Zárate al Watford de Inglaterra y le firmó un contrato muy superior al que iba a cobrar en Liniers.
A partir de la noticia, las redes sociales ubicaron el apellido de Zárate al tope de lo más mencionado, donde el principal foco eran las críticas de los hinchas velezanos por su decisión.
Incluso, la bronca había llegado al nivel oficial, porque la dirigencia de Vélez había mandado a quitar las gigantografías que había en las paredes de la sede social lindera al estadio José Amalfitani, en Liniers, que tenían al delantero como protagonista.
Por consiguiente, en las portadas de las cuentas oficiales del club en Twitter y Facebook, el delantero era la principal figura, junto con representantes de otros deportes, pero fue modificado por Fabián Cubero. La bronca de los hinchas también había estado a flor de piel y le habían comentado con duras críticas una foto que había subido en Instagram.
“¿Te olvidaste de dónde saliste? Te llenaste la boca hablando de que en Argentina sólo jugabas en Vélez y ahora qué vas a decir?, ¡Qué decepción”, habían sido algunas de las frases que le habían escrito los fanáticos de Vélez.
Es más, se había viralizado rápidamente un video de un hincha que había prendido fuego la camiseta número 9 del delantero, junto a otros productos del merchandising del club.
Luego conocerse esta noticia, su hermano, Rolando Zárate, había expresado en declaraciones periodísticas al canal Fox Sports que “estoy destrozado, traicionó a toda la familia y a los 40 años de historia que tenemos con Vélez”.
Después, había lamentado todo lo que el jugador había dejado de lado por sumarse al Xeneize en que “Mauro es ídolo, es la cara de Vélez, no sé cuántos chicos se tatuaron la cara de Mauro, el nombre. A mí no me entra en la cabeza”.
Posteriormente, había tomado la palabra Alexis, quien había contado que “esta pregunta me la hizo Mauro en su momento y yo le dije que no. Porque quizás tendría que arrancar de cero en un lugar y no tendría por qué hacerlo en Vélez, porque ya lo conocen. Se había estabilizado, la rompió en este torneo... Dice que es una decisión profesional y deportiva”.
Finalmente, había relatado algunas consecuencias repudiables de lo sucedido: “Me molesta que mi hijo hoy recibió mensajes de la gente de que no lo quieren ver más en Vélez, eso es lo que duele. La gente cree que nosotros avalamos esta decisión pero Mauro la tomó por su cuenta y es respetable. Eso me molesta, vamos todos los días, voy a entrenar, no quiero que la gente piense que jugamos por atrás”.
Por otro lado, el ya ex atacante boquense firmó el miércoles 22/07/2020 su contrato de renovación con el club “Xeneize”, que esperaba, hasta ese momento, que lo mismo sucediera con Carlos Tevez, quien también finalmente arregló su continuidad.
“El Club Atlético Boca Juniors anuncia que Mauro Zárate firmó la renovación de su contrato por un año con la opción de extender el vínculo por seis meses más.¡Hay Mauro para rato!”, publicó la cuenta oficial de Boca en Twitter.
Tras concluir su vínculo anterior el 30 de junio de 2019, Mauro Zárate arregló por una cifra inferior a su anterior contrato, aunque finalmente no pudo lograr que se estableciera la cláusula de posible salida a los seis meses.
El delantero era una de las prioridades de renovación que Miguel Ángel Russo le pidió a la secretaría de fútbol boquense que conduce Juan Román Riquelme, vicepresidente segundo de la institución. Las otras dos prioridades fueron Carlos Tevez y Franco Soldano.
Tevez, capitán e ídolo del club, firmó por un año con una extensión de seis meses más y una cláusula de salida en los primeros seis meses, si Boca deja de participar en la Copa Libertadores.
En julio pasado, Carlos Tevez recibió el martes 14/07/2020 la copia de su contrato por parte de la secretaría de fútbol de Boca que acordó de palabra con Riquelme y firmó su renovación vía digital.
El ídolo “Xeneize” llegó a un acuerdo por un vínculo de un año con una cláusula de extensión por seis meses más, y otra en la que figura que si a los seis meses Boca deja de participar de la Copa Libertadores el jugador podría rescindirlo.
Así, se cerró una historia que tuvo varios episodios, con un fuerte cruce mediático con los ex jugadores Jorge “El Patrón” Bermúdez y Raúl Cascini, integrantes del departamento de fútbol boquense, y que tuvo final feliz con la llamada de Juan Román Riquelme a Tevez para destrabar la situación.
También, en julio de 2020, Carlos Tevez hizo estallar la interna en Boca luego de anunciar que continuaría en el club hasta diciembre de ese 2020 y que su nuevo contrato sería donado con fines benéficos. Ante estas declaraciones, del “El Patrón” Bermúdez, miembro de la Secretaría Técnica del “Xeneize”, rechazó el lunes 29/06/2020 “el oportunismo político” de Tevez.
El “Patrón” también cuestionó “que se le mienta al hincha y al socio que tanto ama al club” como la gestión que encabeza el presidente Jorge Amor Ameal, acompañado de Riquelme, responsable máximo del fútbol boquense.
“Claro que nosotros como todo el mundo Boca espera la renovación de (Mauro) Zárate y (Carlos) Tevez. Son símbolos y bastiones deportivos. Lo que no podemos aceptar es el oportunismo político y que se le mienta al hincha y al socio que ama el club como nosotros”, escribió el colombiano en su cuenta de Twitter.
No fue la primera declaración de este tipo que hizo el ex futbolista y actual dirigente. En las horas previas, había escrito un mensaje del mismo tenor. “La verdad prevalece siempre donde la mentira hace muchos esfuerzos por aparecer”, señaló un tuit en el que citó una nota del medio Expediente Político que hablaba de las supuestas intenciones de Tevez de lanzarse como candidato a presidente del “Xeneize” en el futuro, con Daniel Angelici como aliado. Pero no. Como en sus épocas de recio defensor, juega fuerte. Al límite del reglamento. Con un dato extra: en el texto de ese mismo lunes 29/06/2020 puso al Nº 10 (proveniente de las inferiores xeneizes y ganador de 10 títulos, entre los que se destacan la Libertadores y la Intercontinental de 2003) a la misma altura de Mauro Zárate, que llegó hace dos años a Brandsen 805, según una nota publicada este mismo lunes en el diario La Nación.
Fue llamativo el mensaje de Bermúdez, mano derecha de Riquelme en el consejo de Fútbol. Como socio y con la antigüedad correspondiente, si así lo quisiera Carlos Tevez podría postularse a presidente del club de la “Ribera”. Pero recién en diciembre de 2023. Serán los socios, en las urnas, quien lo elijan o no. Tal vez Riquelme no comparte las formas del Patrón, pero comparte los pensamientos, según reveló el diario La Nación.
La contraoferta propuesta por Tevez (un contrato por seis meses y donar todo su salario), descolocó a más de uno, que se sorprendió con esa jugada. “Boca le ofreció A y Tevez respondió B”, comentaron. En un contexto donde aún no estaba claro cuándo se volvería a jugar profesionalmente al fútbol en la Argentina, ni en qué estado físico volvería el capitán del campeón vigente, parecía hasta ideal la renovación semestral, según lo publicado por La Nación.
No lo consideraban así. Y se mantenía en el vínculo de 12 meses, con la opción de extenderlo a 18. Para al mismo tiempo marcarle la cancha al futbolista y dejarle en claro quién toma las decisiones. Con un tema central y que todavía no tenía resolución fue la cotización del dólar que se tomó en cuenta en el hipotético caso de que finalmente concretara la firma por 12 meses a cambio de poco menos de US$ 1.500.000, según La Nación.
Desde el club sospechaban que algo o alguien lo habían hecho cambiar de parecer al ídolo. Y no les había gustado nada que lo anunciara en los medios antes de proponerlo puertas adentro. A la vez, hubo un tema legal en el medio: el nuevo acuerdo entre la AFA y Futbolistas Argentinos Agremiados estipula que los contratos deberán ser de enero a diciembre. En ese contexto, era imposible firmar hasta el 30 de junio, como hasta ese entonces. Cerca de Tevez daban por descontado que el mismo lunes 29/06/2020 se firmaba el nuevo contrato semestral. Lejos se estuvo de eso.
Una nueva voz oficial se sumó en el mediodía del lunes 29/06/2020 al conflicto. Fue la del entonces vicepresidente Mario Pergolini, que intentó bajarle el tono a la situación, aunque no se mostró de acuerdo con la mediatización de los hechos. “No colabora que se hable tanto ahí”, declaró el vicepresidente, en TyC Sports.
“Hablé ayer con Román, ojalá que la renovación sea por un año”, expresó el directivo, dejando a la vista la firmeza de la postura del club acerca del tiempo de contrato. Con risas y chistes, trató el tema a contramano de lo que está a la vista: un clima caliente en la que los egos de los ídolos se confrontan y no otorgan certezas de lo que terminó sucediendo.
“Bermúdez es grande y sabe lo que tiene que decir. No hay problema con Tevez, es ídolo del club, lo queremos. Simplemente hicimos una oferta, él contraofertó y se está analizando”, señaló Pergolini antes de ser más profundo. Porque se diferenció del discurso que dio el viernes 03/07/2020 el “Apache”, en el cual afirmó no querer saber nada de plata estando en Boca y que lo que ganara lo donaba a una entidad benéfica: “¿Con un café? ¡Ja!. Esto se soluciona con plata y un contrato. Hay un poco de política en el medio, pero nada más, no pasa nada”. En tanto, Juan Román Riquelme permanecía en silencio, como desde el día en que ganó las elecciones.
Desde su cuarentena familiar en Rosario, el DT Russo esperaba con ansiedad noticias positivas al respecto. Para él, es fundamental la continuidad del “Apache”.
El objetivo de Boca parecía ser que Tevez bajaría la cabeza y aceptaría las condiciones iniciales propuestas por el club, o bien que reaccionaría y sea él quien anunciaría la no renovación del vínculo para así la dirigencia ahorrarse el costo político de echar a un ídolo. Más allá de que el propio futbolista relativizó los dichos en radio la Red con lucidez: “Si nos tenemos que decir las cosas en la cara, nos las diremos... Le diré 'Raúl, ¿sos boludo? Eso no se lo digas a la prensa, decímelo a mí' y él me agarrará la oreja como siempre y ya está. Confrontar ahora con él y con el Patrón no es bueno para Boca, tenemos que estar todos juntos, ése es el mensaje. Por eso me rompo el culo, por la felicidad de la gente de Boca. Yo juego por ellos. Ni por Bermúdez, ni por Cascini ni nadie”.
En el momento en que Boca negociaba la renovación del contrato del “Apache”, resultaron, al menos, sorpresivas las palabras de Ricardo Centurión de las últimas horas del jueves 25/06/2020, en las que el futbolista reconoció que lo contactaron desde Boca para conocer cómo estaba y con la idea de pensar en un retorno a la Ribera. “Si se da, lo tomaré como que es el momento (de volver); y si no, son cosas de la vida. El hincha y los dirigentes actuales saben lo que pienso y siento, creo que no hace falta más nada y está todo dado, tengo un cariño muy grande por Boca”, declaró Centurión en La Oral Deportiva.
Ahora bien, la realidad es que Riquelme no se puso en contacto con el futbolista, pero sería él uno de los interesados en el talento de Centurión. Si bien sabían que el retorno sucedería con una buena cantidad de condiciones, lo real es que necesitaban contar con la aprobación de Miguel Ángel Russo que estuvo tan convencido de esta contratación. No tiene que ver con la capacidad del futbolista, que ya probó que puede jugar en Boca, sino que uno de los puntos centrales es conocer puntualmente cómo está futbolísticamente Centurión, ya que no se pueden permitir sumar un jugador que necesite demasiado tiempo para ponerse en ritmo, reveló La Nación.
Pese a las versiones que circularon de un hipotético regreso a Boca, se sumó la versión en esas semanas de que Racing negociaría con Argentinos Juniors la cesión del atacante con un posible trueque con el delantero Gabriel Hauche, que en enero de 2019 estuvo a punto de volver a la “Academia”.
Hay que mencionar que Zárate y Tevez tenían una mala relación que se vio reflejada en el partido que el “Xeneize” le ganó a Godoy Cruz de Mendoza 2-0 en la Superliga 2018. Desde ese momento, explotó el debate en Boca porque el entonces entrenador Gustavo Alfaro decidió poner a Carlos Tevez como bandera de su nuevo equipo, pero los hinchas no estaban tan de acuerdo.
El nivel futbolístico del jugador del pueblo no era el mejor y estaba lejos del que alguna vez tuvo y desentonaba bastante con el resto del equipo. Para colmo, en el banco, tenía como reemplazante a un jugador como Mauro Zárate, que estaba bastante inspirado.
En la temporada 2018, Tevez pasó mucho tiempo relegado de la titularidad del plantel boquense. Algo que había quedado muy en evidencia cuando Boca perdió la punta tras caer ante Estudiantes de la Plata 2-0 luego de 47 jornadas consecutivas y 617 días en el torneo 2018/2019.
En consecuencia, Carlos Tevez no había formado parte del equipo titular ni del banco de suplentes del “Xeneize” que empató el fin de semana siguiente 0-0 con Huracán. La ausencia del “Apache”, según la versión oficial, podría explicarse en que el entonces técnico Guillermo Barros Schelotto había decidido preservarlo para el partido de vuelta que Boca animó frente a Libertad de Paraguay de los octavos de final de la Copa Libertadores de América 2018.
Uno de los motivos habría sido que existía un “pacto” que el jugador y Guillermo que habían acordado cuando volvió de China. Aquella vez, en una charla que tuvo la presencia del entonces presidente Angelici, el mellizo le había dicho en la cara “vas a jugar solo si yo creo que tenés que hacerlo”.
Ante tremenda sinceridad, Tevez respondió “pongo en riesgo mi idolatría porque creo que estoy a la altura”.
Pero los meses pasaron y había perdido lugar con la llegada de Mauro Zárate, el crecimiento de Ramón “Wanchope” Ábila y el retorno, en ese entonces, de Darío Benedetto. Todos estos hechos, entonces, lo habían dejado lejos de la consideración de Guillermo que por el momento entendía que Carlos Tevez no estaba para jugar en ninguna de las competiciones importantes que tuvo Boca por delante en 2018.
En el 2018, el atacante tuvo escaso rodaje. Solo había sido titular en un partido: fue en la primera fecha de la Superliga, ante Talleres de Córdoba en la Bombonera. Ese día erró un penal, pero el equipo igual había ganado por 1-0.
En total, Boca había jugado cinco partidos en la temporada 2018-2019, incluyendo el de la Copa Joan Gamper ante Barcelona. “El Apache” había sido titular en uno y había estado en el banco en los cuatro restantes (entró en tres). Hasta ese momento, había convertido un solo gol (ante Alvarado de Mar del Plata, por la Copa Argentina).
A pesar de no estar en la lista de concentrados, Tevez había acompañado al plantel hasta el estadio Tomás Adolfo Ducó. Había viajado en el micro de Boca y se había ubicado en un palco del estadio para ver el partido.
La ausencia del “Apache” se había convertido en uno de los temas más comentados del fútbol argentino y había provocado la opinión hasta del presidente de la AFA -y amigo personal del jugador-, Claudio “Chiqui” Tapia. “Él es un luchador, se sobrepone a la adversidad siempre. Debe querer jugar como todo futbolista”, había opinado el dirigente en una entrevista con Crónica TV.
Carlos Tevez regresó a Boca a finales de 2017 luego de haberse despedido del club de la “Ribera” el domingo 18/12/2016 en medio de una Bombonera que clamó por su continuidad. Tévez se fue de la entidad “Xeneize” a causa de su mala relación con Guillermo Barros Schelotto, en medio de los rumores de un pedido de licencia por parte del delantero en el mes de septiembre de 2016. Fuentes internas habían afirmado que Guillermo no estaba de acuerdo con esta postura y que buscaba seducirlo armándole un equipo a su medida. Inclusive, como una prueba de la mala relación, Guillermo Barros Schelotto había manifestado luego de la victoria en el Superclásico ante River por 4-2 en ese 2016 en el Monumental disgustado “tiene un equipo a su medida”.
El Shanghai Shenhua fue la séptima camiseta que vistió Tevez como profesional. Debutó con la de Boca ante Talleres en octubre de 2001, y luego lució la de Corinthians en Brasil y las de West Ham, Manchester United y Manchester City en Inglaterra y la de Juventus en Italia.
Salvo con West Ham, Carlos Tevez salió campeón en todos los clubes que jugó. Y dos veces fue campeón del mundo: Boca en 2003 y Manchester United en 2008.
En tanto, su paso por China no fue para nada fructífero debido a que no mostró el nivel esperado. En su último partido en China, Tévez bajó seis kilos en el final de la temporada la Superliga de ese país.
Su equipo, el Shanghai Shenhua, el que pagó casi 80 millones de dólares por dos años de contrato, terminó más cerca de la línea del último de los descendidos a 19 puntos abajo del último clasificado a la Champions asiática y a 29 del campeón, el Guangzhou Evergrande.
Semanas atrás, el “Apache” confesó su malestar por el arribo de Mauro Zárate en junio del 2018 y reveló que Guillermo Barros Schelotto lo fichó para dejarlo en el banco de suplentes: “No sé si Guillermo habrá querido mi vuelta. Yo charlé con él, dejamos las cosas bien claras y ahí quedó. Yo siempre peleé por el puesto, nunca llegué tarde ni tuve rebeldía, cuando me tocó jugar 10 o 15 minutos nunca puse mala cara. Yo sabía que la llegada de Zárate era para sacarme a mi”.
Lo cierto es que durante el segundo tiempo del partido frente al conjunto mendocino en ese 2018, Carlos Tevez siguió mostrando muchos errores en el juego que no supo modificar. Cuando iban 11 minutos, perdió una pelota en la salida de su equipo y todo terminó en un contraataque que Alejandro Mazza, el asistente N°2, cortó por un supuesto offside. Igual, Esteban Andrada estuvo ahí para contener la embestida. La cuestión fue la reacción de la gente: murmullos, reproches y manos a la cabeza, no pudiendo creer cómo Tevez había puesto en peligro la ventaja.
Gustavo Alfaro, inteligente y rápido, entendió que la tarde de Carlos Tevez ya se había terminado con esa jugada. Entonces, decidió reemplazarlo por Mauro Zárate. Y ahí se produjo otro momento imposible de dejar pasar. Porque la gente aplaudió muy fuerte la salida de Tevez, entre el reconocimiento al jugador y la tranquilidad de su salida del campo de juego. Y estalló de alegría con el ingreso del ex Vélez.
Para su desgracia, Zárate seguía dando muestras de que quería ser titular. Y, cada vez, exponía más a Carlos Tevez. Si bien no pudo aportar demasiado en el ataque, debido a que el equipo se fue desdibujando con el correr de los minutos, él se las rebuscó para marcar presencia: en el tercer minuto de descuento, convirtió un golazo de tiro libre.
El hincha ya no solo no exigía su titularidad. Ahora ni siquiera lo ovacionaba. Alfaro tuvo en bandeja la posibilidad de que Tevez pasara rápido de “abanderado” a prescindible. Y, más allá de quedar preso de sus palabras, no será su culpa: el futbolista, de 36 años, estuvo haciendo mucho mérito para que eso termine sucediendo más temprano que tarde. Luego del 2-0 final, la cámara, de inmediato, enfocó a Carlos Tevez, que desde el banco mostró una cara que decía más que mil palabras: seriedad pura.
Tevez fue una de las figuras en los últimos siete partidos de 2020 para que Boca pueda lograr la Superliga y convirtió el gol que le dio el titulo ante Gimnasia en la última fecha.
En el club de que es hincha, el “Apache” logró 10 títulos oficiales, entre ellos una Copa Libertadores y una Copa Intercontinental; jugó 246 partidos y convirtió 85 goles.
Mauro Zárate, de 34 años, llegó a Boca libre de Vélez en junio de 2018. Jugó 22 partidos (14 como titular y 5 completos) y convirtió cuatro goles en la gestión de Russo, con el que había sido campeón en Vélez en 2005.
Su último partido fue ante Atlético Tucumán, el 18 de abril pasado, cuando se lesionó. En condiciones de volver para el superclásico ante River, el pasado domingo, el entrenador no lo tuvo en cuenta para la convocatoria y tres días más tarde reapareció en el banco de suplentes ante Barcelona de Ecuador, sin ver acción en el campo de juego.
Por otra parte, el vicepresidente del club y miembro del Consejo de Fútbol, Juan Román Riquelme, y el técnico Miguel Ángel Russo, ya están trabajando en el armado del equipo para el próximo semestre de aquí al 30 de junio se definirá el futuro de una decena de jugadores del equipo. En 60 días se definirá la continuidad de al menos 10 futbolistas del plantel.
El último viernes 04/06, Tevez activó la cláusula de su contrato que le permite marcharse inmediatamente del club. Y fue la crónica de una despedida más que anunciada.
“Pensé que nunca iba a llegar este momento. Estoy acá para decir que no voy a jugar más en Boca. No hay nada mejor que retirarse en el club que uno ama. Boca es el mejor equipo del mundo. Pero no estoy mentalmente para seguir. Y no tengo más para dar como jugador”, confesó casi quebrado el último ídolo de la era dorada “xeneize” con Carlos Bianchi como entrenador.
“Nunca voy a olvidar ese día del Boca campeón en la Bombonera ante Gimnasia, con mi papá en el palco, con Diego Maradona en el banco rival y con toda la gente en la cancha. Nací de Boca y moriré de Boca. Mi sangre no es roja, es azul y amarilla”, afirmó con emoción.
Carlos Tevez continuó su despedida así: “No tuve ni tiempo de hacer el duelo por mi padre. Boca exige demasiado. Miguel Russo sabe todo lo que sufrí en el último mes, él me decía que yo hablo mucho con mi cara y con mi cuerpo. Quiero agradecer a todos mis compañeros, al cuerpo técnico, dirigentes, utileros. Diego (Maradona) me decía siempre que sea feliz. Y yo me voy feliz, pese a que es un día muy duro para mí. Todavía no saludé a mis compañeros de equipo, pero ya iré para darles el abrazo que corresponde”.
El futbolista de 37 años pasó por la oficina del presidente Ameal para cerrar los últimos detalles legales de su salida. “Primero lo llamé a Román y al presidente para comunicar esto. Hablé una hora con Román, pero eso queda entre él y yo. Mi entorno me decía 'por qué no te vas cuando termine la Libertadores, cuando vuelva la gente a la cancha'. Pero me voy lleno, me voy pleno, no tengo más para darle al club como jugador. Mi corazón dice que tengo que estar con mi familia. Ni mi mujer, ni mis hijos se opusieron. Mi mamá me había pedido en su momento que siguiera, y ahora me apoya en esta difícil decisión”, remarcó Tevez.
“Físicamente estoy para seguir, pero mentalmente no, sobre todo con esta pandemia. Hoy me retiro, pero en tres meses por ahí me levanto y vuelvo a jugar, aunque no en Boca, que me necesita al 120%. Pero puedo hacerlo en otro rol. Y no jugaría en otro equipo en la Argentina”, confesó el ídolo.
“Estoy feliz con la decisión que tomo, a pesar de que es un día triste porque ya no voy a ponerme la camiseta de Boca. Es que no puedo fallar y por eso doy un paso al costado. No tengo más para dar como jugador. Hoy sólo quiero ser padre, marido y amigo de mis amigos. Yo estoy para el hincha y para lo que necesite el pueblo boquense. Esto no es un adiós, es un hasta pronto. Me voy en paz”, concluyó Carlitos, que se fue caminando abrazado a Riquelme en medio de aplausos.
La salida del Apache de Boca, además de generar un quiebre en el plantel de cara a los próximos compromisos como la Copa Libertadores, también marca un alejamiento de otra representación macrista en la estructura xeneize. El vínculo del oriundo de Fuerte Apache con el entorno del ex presidente de la nación, Mauricio Macri, es algo que el oficialismo boquense nunca terminó de digerir. Incluso este síntoma se extiende a una buena cantidad de hinchas que tampoco vieron con buenos ojos esta unión, según una nota publicada por el portal Doble Amarilla.
La relación de Macri con Tevez data desde 2001, cuando en aquel entonces el esposo de Juliana Awada era el presidente de la institución de Brandsen. Épocas gloriosas para el club, que venía de ganar dos Copa Libertadores y se destacaba un tal Juan Román Riquelme. También fue el mismo año en el que el ‘Torero’ hizo el festejo del “Topo Gigio” frente al palco de Macri, en señal de rebeldía. Al igual que en las recurrentes peleas de Riquelme como futbolista, todo era una cuestión de dinero.
Para el “Apache”, el ex jefe de Estado fue un pilar importante en su vida. Ya de chico le “aconsejaba” qué hacer con el dinero y de qué forma invertirlo para seguir generando ingresos. “Él siempre me ayudó con el tema de la plata, de invertir. 'No inviertas con los amigos', siempre me daba esos consejos”, le dijo Tevez a Alejandro Fantino en una entrevista.
Casualmente lo de “invertir con los amigos” no terminó siendo del todo respetado. Macri y Tevez hicieron y todavía hacen negocios juntos. Uno de ellos es el de los Parques Eólicos, hoy con una causa en la Justicia que está en manos del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi y que investiga si en eso negociado hubo por “defraudación”, “negociaciones incompatibles con la función pública” y “tráfico de influencias”. El futbolista fue socio de la conocida empresa Sideco y tuvo el 10 % de las acciones de Sideli SA, una de las compañías creadas por la familia Macri para la incursión en el mundo de las energías renovables.
Es un Tevez que seduce en el mundo empresario que rodea a Mauricio Macri. Es el mismo que nació sin zapatillas en el barrio y ahora presenta medidas cautelares en la Justicia para no pagar el Aporte Solidario a las Grandes Fortunas que fue sancionado en el Congreso con aprobación de ambas cámaras.
Con quien también tiene una muy buena relación es con Daniel Angelici, con el que también se cree que tiene sociedades. Es el 'Tano' quien fue a buscarlo a Italia cuando venía de jugar con Juventus una final de UEFA Champions League frente al Barcelona de Lionel Messi, Luis Suárez y Neymar. Una jugada política del ex oficialismo que necesitaba encontrar en Tevez lo que no hallaba en el terreno del juego: resultados para mantener el poder. El “Xeneize” ya venía sufriendo varias eliminaciones directas frente a River, entre ellas Copa Sudamericana y Libertadores (ambas ganadas por el Millonario). La vuelta del oriundo de Fuerte Apache a sus orígenes boquenses y con una Bombonera llena produjo una amnesia en el hincha xeneize que terminó votando nuevamente a Angelici con los ojos cerrados, según publicó Doble Amarilla.
El Apache ganó campeonatos locales, pero no tuvo actuaciones descollantes de las que se esperaba de un ex ídolo que volvía con mayor experiencia y con sabiduría tras chocar durante más de 10 años con los mejores defensores del mundo. Es más, el mejor ciclo futbolístico de Carlos Tevez en Boca post vuelta se dio casualmente con la presencia de Jorge Amor Ameal y Riquelme. “No vamos a ir al mercado, nuestro 9 está acá y es Tevez”, repitió hasta el hartazgo el actual presidente de la institución de la Ribera.
Sin embargo, los resultados deportivos no podían tapar la interna política que generaba la presencia de “Carlitos” en el club. Cada renovación de contrato fue una polémica y mereció aclaraciones públicas de ambas partes. El último episodio que evidenció la interna fue cuando en las últimas vacaciones, el ahora ex 9 de Boca posaba en una foto informal con el principal operador de Mauricio Macri en la Justicia.
Después de esa foto, el clima se encendió todavía más cuando el ex atacante le concedía una entrevista al periodista Gastón Recondo para encender con fuerza la polémica. Un reportaje que crispó los nervios del Consejo de Fútbol y que los obligó a tomar una estrategia para encarar el asunto de manera pública.
“Son personas libres. No están pesos y no son delincuentes, al menos socialmente. Se pueden ver y se pueden tomar un café. Nosotros no podemos atacar a Tevez porque se junte con Macri, Angelici o los dos juntos. Hay que ser inteligentes y transparentes. Nosotros seguimos en lo de nosotros, papa; él que siga haciendo sus cosas, pero deja en claro cuáles son sus intenciones”, decía un audio de Jorge “El Patrón” Bermúdez que se terminó filtrando a la prensa.
De cara a este mercado de pases, a algunos jugadores se les vence el préstamo, a otros el contrato. Varios tienen sondeos del exterior y pueden llegar a ser transferidos. Los restantes, sin el protagonismo deseado, analizan una salida.
Agustín Rossi: el otro arquero de Boca también tiene contrato por dos años más. Aunque ha estado jugando los últimos partidos, sabe que es el suplente de Sabandija y por eso podría buscar continuidad en otro lado, aunque por ahora no llegaron ofertas satisfactorias. En las últimas horas hubo sondeos de Brasil que podrían avanzar en los próximos días. Su continuidad en Boca dependerá de lo que pase con Andrada.
Lisandro López: el defensor no está contento con el hecho de no ser titular. Su representante avisó hace un mes que “si la situación no cambia, va a tener que salir”. Russo lo quiere en el equipo aunque no sea una fija entre los 11. Tiene contrato hasta 2023.
Emmanuel Más: el sanjuanino es suplente de Frank Fabra y, además, en los últimos partidos comenzaron a darle rodaje al pibe Agustín Sandez. Tiene contrato hasta el 30 de junio y aún no se han sentado a negociar una renovación.
Julio Buffarini: su situación es irreversible. El Consejo de Fútbol dio por terminadas las negociaciones por la renovación de su contrato y dejará el club cuando finalice el mismo, el 30 de junio. Lo quiere Talleres de Córdoba.
Leonardo Jara: su situación es muy parecida a la de Más. Su contrato finaliza en junio y aún no definen si le ofrecerán renovar. Estuvo en carpeta de Racing y Estudiantes de La Plata.
Franco Soldano: su préstamo vence en junio y por reglamento no se puede extender. Además, todo indica que no harán uso de la opción de compra, que asciende a 5 millones de euros, sobre todo porque el club está buscando un refuerzo de jerarquía internacional en su posición.
Cristian Pavón: es del gusto de Russo y ha jugado los últimos partidos como titular, sin embargo su relación con el Consejo de Fútbol está rota. Tiene un año más de contrato y la idea es que tenga continuidad para volver a llamar la atención del mercado internacional y poder venderlo. Si llega una oferta que convenza, se irá.
Sebastián Villa: acaba de renovar su contrato hasta 2024 y su cláusula de rescisión asciende a los 30 millones de dólares. Si llega una buena oferta, lo cual podría suceder en las próximas semanas, será analizada.
De los jugadores del plantel más solicitados en las últimas ventanas de transferencias. Por diferentes cuestiones no se registró una venta, pero en las próximas semanas volverán a la carga por el colombiano desde el exterior. Acaba de renovar su vínculo en el “Xeneize” hasta 2024 y su cláusula de salida oscila en los 30 millones de dólares.
En las próximas horas, habrá una reunión entre Esteban Andrada, Riquelme y los integrantes del Consejo de Fútbol boquense para cerrar su pase en 6.000.000 de dólares al Monterrey de México.
El tema a resolver es que hay un dinero que adelantó la dirigencia anterior (encabezada por Daniel Angelici) al futbolista por si era vendido en una suma superior a los 10 millones de dólares.
Como la venta al equipo mexicano es inferior a esa suma, Boca analiza cómo se puede descontar el monto adelantado.
Se presume que eso no sería obstáculo para trabar la operación, ya que el guardavalla que fue convocado en diferentes ocasiones a la selección argentina, tiene idea de seguir su carrera en el exterior: el club mexicano tiene todo acordado con Andrada y lo espera el martes próximo para comenzar la pretemporada.
Por último, el volante Agustín Almendra se incorporó este jueves (10/06) a la minipretemporada que realizan en el predio de Ezeiza los defensores Marcos Rojo y Marcelo Weigandt.
El “Chelo” Weigandt expresó este mismo jueves (10/06) en el canal de Boca su alegría por su regreso: “Estoy en el club desde los seis años y siempre soñé con jugar en Boca. Para estar acá tenés que estar el 120 por ciento en lo físico y de la cabeza”.
Luego el lateral derecho recordó su paso por Gimnasia y a Diego Armando Maradona, quien lo dirigió en ese club: “Siempre le voy a estar agradecido a Gimnasia por abrirme sus puertas, y al más grande de todos por haberme elegido”.