LaLiga insistió el miércoles pasado ante el juez en que es su competencia fijar fechas y horarios del campeonato, mientras que la RFEF asegura que puede fijar los horarios pero no el día de disputa de las jornadas, que depende de la federación.
En el fondo laten los millonarios derechos televisivos, con LaLiga acusando este miércoles a la RFEF de introducir “una distorsión en el mercado”.
Según esta misma entidad, que organiza el campeonato doméstico español, la RFEF estaría dispuesta a aceptar partidos fuera del fin de semana a cambio del “pago de 30 millones” de euros.
La Federación “es un competidor que con su posición de dominio interfiere en el proceso de comercialización” de esos derechos, denunció LaLiga, que insistió en que la modificación de los horarios puede llevar a incumplimientos de contratos ya firmados “con consecuencias imprevisibles”.
La Federación, por su parte, recordó que el anterior convenio con la Liga que permitía partidos en viernes y lunes caducó en junio y en el actual no se contempla esa posibilidad.
Además añadió que ofreció mantener los viernes e ir reduciendo los lunes, al tiempo que apuntaba a cobrar “un 10% del valor que LaLiga obtenga por los lunes y los viernes”.
El juez deberá ahora decidir si decreta la cautelar, con lo que la Liga empezaría el 16 de agosto o si no lo hace, lo que, en principio, debería llevar el inicio del campeonato al sábado 17.
Por otra parte, en Argentina, en 2016, la creación de la SuperLiga Argentina, un sistema que busca emular los principales torneos europeos, generó una división entre clubes del fútbol argentino, en una Asociación del Fútbol Argentino que se encaminaba a la elección de la que resultó ganador Claudio “Chiqui” Tapia.
Este formato, que busca separar al torneo de Primera División y seguramente el Nacional B- por un lado, y el resto de los torneos y las selecciones argentinas por el otro, ya contó con el aval del gobierno nacional.
En las principales ligas de Europa existe este sistema. Por ejemplo, la Real Federación de Fútbol de España tiene el control de la selección y de algunas divisiones del ascenso, mientras que la Liga de fútbol Profesional tiene el manejo del torneo más importante. En Inglaterra, la FA controla una parte del fútbol inglés, mientras que la Premier League, maneja el torneo más importante. Algo similar a lo que ocurre en Italia y Francia.
Ahora, lo que ocurre en España, ¿puede suceder en Argentina?.