“Los barras están en la puerta de tu despacho”, le advirtió la secretaria a Cantero. “Deciles que no los voy a recibir”, respondió él según informó este medio. “Van a entrar y no los puedo parar”, fue el último mensaje que recibió antes de ver la irrupción de los violentos.
Previamente, habían estacionado varios autos sobre la reconocida avenida de Avellaneda y se habían organizado en la puerta del edificio. Cinco minutos más tarde, subían las 20 personas por las escaleras. Una oficial de seguridad privada vio la secuencia y decidió seguirlos hasta las entrañas de las oficinas de Cantero.
La filmación muestra desde lo ocurrido en la vereda del sitio hasta la intimidad del despacho presidencial. ‘Bebote’ ingresa y sin mediar demasiadas palabras se ubica en una silla de la amplia mesa. Junto con él, todos los otros integrantes del violento accionar fueron ocupando sitios de la oficina. Diez minutos más tarde, arriba la Policía al lugar junto con el jefe de seguridad del club para intervenir en la reunión forzada, que de todos modos continúa por varios minutos más.
Tras ingresar al despacho, Bebote se colocó al lado de Cantero y dejó una vacía al lado del dirigente. Mientras el barra y el ex presidente discutían de manera tensa, había tres personas en la puerta de la sede que hacían de “campana”.
“Además de las banderas, me pedía entradas y plata para los viajes. La discusión fue fuerte, le dije que era un cagador hijo de puta. El me contaba que cuidaba a los hinchas cada vez que el equipo jugaba de visitante. Los otros que estaban en la mesa me mostraban sus carnés de socios y reprochaban mi forma de dirigirme hacia ellos”, recordó Cantero.
El momento de máxima tensión se produjo cuando la última persona que había ingresado, que se colocó a la izquierda de Cantero, se paró dos veces y para decirle algo en la cara al directivo. “Parecía todo guionado. ‘Bebote’ era como el policía bueno y la otra persona, el malo. Quería que cayera en el síndrome de Estocolmo. Si hago un resumen, ‘Bebote’ me decía que el club era de ellos y que yo iba en contra del sistema. Me dijeron que me iba a ir mal y que mi presencia no perduraría en el tiempo pero que la de ellos sí”, enfatizó.
Una vez finalizado el tenso diálogo entre ‘Bebote’ y Cantero, el barra dio la orden de que todos se retiren y deja la lista de pretensiones sobre la mesa, en un encuentro que duró cerca de 18 minutos.
Días después del hecho, Cantero los colocó en el derecho de admisión. En ese entonces, la potestad de colocarlos en las listas era de los clubes y no del Estado, como ocurre en la actualidad.
Javier Cantero fue presidente de Independiente desde 2011 a 2014 en reemplazo de Julio Comparada. Su principal política fue la mano dura con los barras, a quienes echó del club. Durante su gestión, el ‘Rojo’ sufrió el descenso a la Primera B Nacional, el primero en su historia.