De los 51 detenidos, 25 de ellos tenían derecho de admisión vigente. Además, se encontraron banderas con amenazas para la dirigencia en las inmediaciones de la cancha de Lanús.
Entre los detenidos se encuentran el “Gordo Ale”, de 46 años, y su hijo “El Brian”, de 26, cabecillas de una las facciones. En el lugar se incautaron un revólver calibre 44, dos pistolas -una 9 milímetros con la numeración suprimida y otra de calibre 380- y proyectiles.
Son más de 400 los barras de River que tiene derecho de admisión y que no pueden entrar a los estadios de fútbol. Esta vez, varios de ellos quisieron romper la prohibición en el partido por los octavos de final de la Copa Argentina.
Los barras capturados no suelen tener lugar en el Monumental y se cree que iban al estadio Néstor Díaz Pérez para adueñarse del sector principal de la popular. Desde las fuerzas de seguridad aseguran que, si lograban entrar, podría haberse desatado una interna muy fuerte.
El clima ya se percibía tenso. Y es que en las inmediaciones del estadio de Lanús también aparecieron pasacalles con mensajes de protesta apuntados a la dirigencia de River. Todos los mensajes fueron anónimos: sólo firmados por un escudo del club.
“Dirigentes, River les queda grande. Basta de matarnos con aumentos”, rezaba uno de los pasacalles que sorprendieron a los vecinos de Lanús. “Aunque no les guste a los dirigentes, siempre vamos a estar”, se podía leer en otro de los carteles colgados cerca de la Fortaleza. Además, en la previa del partido hubo cantos contra la dirigencia.