Por su lado, Tigre, que bajo el ciclo del DT Néstor Gorosito mejoró ostensiblemente en su funcionamiento y pese a las bajas por lesión logró la hazaña de pasar a las semifinales
El equipo de Victoria, que descendió a la B Nacional, acumula un saldo de 8 victorias, 3 empates y 2 derrotas desde que asumió la conducción técnica.
Ni bien se puso en marcha la primera parte, el elenco de la “Academia” controló de entrada el trámite del encuentro con la presión que imponían en el medio Iván Pillud, Leonardo Sigali y Matías Zaracho. En esos momentos, el conjunto académico mantuvo neutralizado al “Matador” de Victoria aunque tuvo una mínima insinuación con una pelota que robó en el círculo central Federico González que no pudo rematar al arco luego de un centro de Diego “Cachete” Morales que controló con tranquilidad el arquero Gabriel Arias.
A pesar de esta leve remontada de Tigre, Racing nunca se despegó de su idea de juego y marcó el protagonismo de la noche manejando los tiempos con presión alta y velocidad en el ataque. En cambio, el “Matador” estuvo cerca de ponerse en ventaja con una gran corrida de “Cachete” Morales que le ganó la posición a Nery Domínguez y sacó un tiro que desvió Arias.
En tanto, a los 20’, Lucas Orban puso en ventaja Racing 1-0 con un estupendo cabezazo luego de un tiro de esquina. De ahí, el equipo comandado por “Chacho” Coudet estuvo “implacable” ya que apretó y no dejó salir a Tigre de su campo.
Posteriormente, la “Academia” se mostró sólido y dinámico con toque y recuperación de pelota; a los 37’, Lisandro López asestó el 2-0 para Racing tras un rebote del arquero Marinelli luego de un remate de Augusto Solari que había quedado mano a mano con Gonzalo Marinelli.
En el cierre, Racing mantuvo el dominio de las acciones, manejó el partido a su gusto, dejó evidenciada su jerarquía y su contundencia en el ataque.
En la segunda mitad, el cuadro de Victoria tomó el control del partido con el empuje de Juan Ignacio Cavallaro y las apariciones de “Cachete” Morales que le habilitó un centro a Gerardo Alcoba que rápidamente abortó el guardavalla Arías. Por otra parte, el equipo de Avellaneda sintió la recuperación de Tigre y de manera inmediata salió a presionar con los situaciones que crearon Guillermo Pool Fernández y Andrés Ríos que forzó la intervención de Marinelli.
Más allá de la levantada del “Matador”, la “Academia” siguió manejando el partido aunque los de Victoria tuvieron buenos pases pero carecieron de profundidad. A partir de los 21’, Tigre emparejó el encuentro porque encontró espacios libres y puso mucha gente en el círculo central.
Con el correr de los minutos, Racing perdió agresividad y espacios en el campo contrario mientras que el “Matador” se adelantó en el ataque y disputó la posesión de la pelota en el medio campo. A medida que el Tigre mejoraba en el juego, sufría bajas sensibles por lesión que podrían haberle ocasionado la derrota segura.
A poco del cierre, la “Academia”, con mucho desorden, insistía, seguía atacando y hasta se apuraba porque quería evitar la definición por penales; en el final, de la nada misma, Matías Pérez Acuña lanzó un tremendo derechazo al arco de Gabriel Arías y convirtió el 2-1 y la clasificación del “Matador” a las semifinales.
Ahora, Tigre enfrentará al vencedor del cruce entre River y Atlético Tucumán que jugarán en el estadio Monumental.