Para disipar las dudas nadie mejor que Simeone. Llamó al jugador, le habló de la competitividad de su grupo, de lo que ha crecido el equipo en estos últimos años y le ofreció ser la bandera de este desde el primer minuto. João Félix no lo pensó mucho. Aceptó rápido y el Atlético le puso una cláusula de 300 millones de euros, reveló el diario español La Vanguardia.
Mientras Simeone medita todavía dónde colocar en su esquema a esta joven promesa futbolística –su primera idea es hacerlo jugar de volante por la derecha pero donde más ha rendido ha sido de delantero–, el futbolista se ha dedicado a lo suyo: jugar sin complejos, según La Vanguardia.
En una pretemporada en la que el Atlético ha destacado por su fiabilidad y donde ha goleado sin piedad al Madrid (7-3 en Nueva York) João Félix alcanzó tratamiento de crack mundial el último sábado, cuando el Atlético, en un amistoso en Estocolmo, batió a la Juventus con dos golazos del portugués en apenas 55 minutos, según ese medio.
La prensa portuguesa se atrevió a hablar claramente de relevo generacional entre Cristiano Ronaldo y el adolescente, un jugador que ha debutado en selección lusa hace muy poco, en la semifinal de la Liga de las Naciones.
Ante una defensa tan contrastada como la del Juventus, los dos goles de João Félix tuvieron un impacto tremendo, el primero una espectacular volea a pase de Kieran Trippier; el segundo, un remate de rebote pronto tras asistencia de Thomas Lemar en una desmarque en el que superó a Mattia De Sciglio y a Matthijs de Ligt.
Lento en los elogios individuales porque cree que enturbian la convivencia del grupo, Simeone no tuvo más remedido esta vez que deshacerse en alagados sobre su nuevo jugador. “João tiene muchas capacidades. Sorprende por su madurez. Se está adaptando muy rápido a lo que el equipo necesita y su visión le permite adaptarse a muchas posiciones. Lo mejor que tiene son sus ganas de aprender. El talento es innato, pero las ganas de aprender son el camino más corto para rendir”.
Finalizado el partido contra el Juventus, el portugués no quiso hablar mucho ni sacar pecho: “Sólo han sido dos buenos goles, nada más”. En Portugal unos lo comparaban con Rui Costa, otros señalaban que a sus 19 años tenía tiempo y que en un futuro podría entrar en la pelea por figurar entre los más grandes del país. Siempre hablando de jugadores de la talla de Eusebio, Futre, Figo y Ronaldo. Palabras mayores para una joven promesa.