Ricardo Bochini, compañero en México '86, manifestó que “fue una persona buena, un compañero extraordinario que dejó todo por su club y por la camiseta de la selección. Teníamos muy buena relación en ese grupo”.
Mientras, Miguel Lemme remarcó: “fue un gran amigo, un caudillo, jugaba con el corazón y representó al pueblo argentino. Tengo los mejores recuerdos, vivimos momentos inolvidables en Estudiantes con ese grupo que armó otro grande como Carlos Bilardo”.
Gugnali también despidió al “Tata” y contó que “en aquel equipo del 82 y 83 fue mucho más que un compañero, fue un referente, un jugador admirable, con una mentalidad ganadora que contagiaba. Compartimos etapas muy linda y esta partida nos llena de tristeza, porque además era una persona muy joven, con mucho para dar”.
“Un amigo, un hermano, porque así somos ese grupo del 86. Más allá de los logros, yo quiero a la persona. Un tipo espectacular, con un corazón enorme, una lástima, creo que no es justo, nos duele muchísimo, siempre tiraba para adelante. Cuando me enteré estaba anoche en la tele y fue un golpe muy duro, me tuvo que ir porque no me podía seguir”, contó Sergio Batista, campeón mundial en el '86.
“Me costaba ir a verlo, porque no lo podía ver así. Siempre estuvimos juntos, nos teníamos mucha confianza, convivimos cosas buenas y malas, siempre estuvo a mi lado, insisto fue como un hermano. El 'Tata' llevó siempre la escuela de Estudiantes, le decíamos caballo porque era un animal, iba siempre al frente, con una personalidad fantástica”, añadió.
El ex arquero Luis Islas señaló: “Vengo a despedir a una persona que vamos a extrañar, buena persona, gran jugador. Para el fútbol argentino se va un grande de verdad. Dio la vida por todas las camisetas que defendió y en especial la de Estudiantes y la Selección”.
También representaron al plantel albirrojo en la despedida Mariano Andújar, Gastón Fernández y Matías Pellegrini.
Según sus allegados, el deseo del nacido en Ranchos, que estaba internado desde el 25 de diciembre de 2018 debido a su enfermedad, era ser enterrado en el predio de entrenamiento del club platense.
Brown fue despedido bajo una lluvia de aplausos de un centenar de personas que se acercaron para darle el último adiós. “Porque el Tata alienta desde el cielo” y “El Tata no se va” fueron algunos de los cánticos que entonaron quienes fueron a despedir al futbolista.
Había jugado en “su” equipo, Estudiantes de La Plata, durante 10 años, entre 1974 y 1983, para luego pasar por una temporada a Atlético Nacional, de Colombia; luego otra en Boca Juniors y posteriormente a Deportivo Español, que lo dejó en libertad de acción poco antes del Mundial.
Su destino parecía estar signado para esa final, porque su carrera después del Mundial transcurrió sin demasiadas estridencias por el Stade Brestois 29, de Francia; Real Murcia, de España, y Racing Club, donde el futbolista le terminó dejando paso al entrenador.
Su carrera como director técnico no transitó si embargo por los mismos caminos de estelaridad, ya que como entrenador principal o como asistente, tuvo pasos no demasiado prolongados por Los Andes (con su amigo y compañero en México 1986, el ex arquero Nery Pumpido), Almagro, Nueva Chicago, Blooming, de Bolivia, Atlético y Ben Hur de Rafaela, hasta ejercer su último cargo en Ferro Carril Oeste en 2013.
Además supo dirigir al seleccionado argentino juvenil sub 17 que se consagró subcampeón del Sudamericano de Chile 2009 y consecuentemente atrapó una de las cuatro plazas disponibles para el Mundial de Nigeria de esa categoría.
En su palmarés figuran dos títulos como futbolista con Estudiantes de La Plata en los campeonatos Metropolitano de 1982 y el Nacional de 1983, además de consagrarse campeón olímpico como asistente técnico de su ex compañero en México 1986, Sergio “Checho” Batista, en los Juegos de Beijing 2008.
Su hijo Juan Ignacio también fue futbolista y jugó en su misma posición, como primer marcador central, un puesto que identificó al “Tata” como a ningún otro, ya que por lo descrito, por su forma de ser, por su espíritu y su coraje, no podría haber jugado en ninguna otra posición en la cancha.
Se murió José Luis Brown, con apenas 62 años, y es el segundo de aquella nómina de 22 campeones de México, antecedido por quien fuera su compañero de zaga en la selección nacional, el cordobés José Luis Cucciufo, que recibió un disparo de una escopeta que se le escapó a un amigo cuando compartían una excursión de caza en la zona de Bahía San Blas, en el sur de la provincia de Buenos Aires.
Tres días antes, la familia “Pincharrata” sufrió la pérdida de Oscar “Cacho” Malbernat, a los 75 años, el capitán del equipo que conquistó la gloria mundial en el mítico Estadio Old Trafford en 1968.
“Cacho” se encontraba internado y su salud empeoró en las últimas horas de último viernes.
Líder de la época gloriosa del “Pincha”, fue campeón tres años consecutivos de la Copa Libertadores (1968/69/70) aunque su nombre quedará asociado por siempre al título Intercontinental ante Manchester United en el 68. También logró un campeonato local en 1967 y la Interamericana.
Toda su vida estuvo ligada a Estudiantes a punto tal que en dos oportunidades dirigió al primer equipo: 1986-1988 y en la temporada 2002/03.