Padre e hijo fueron apresados mientras se allanaban sus domicilios de la localidad de Ingeniero Budge en el partido de Lomas de Zamora.
“Los Borrachos del Tablón” tenían en su poder 13 armas de fuego (una de ellas tiene el grabado de la Policía Federal Argentina) y 123 cartuchos de diversos calibres.
Este grupo de violentos ya había protagonizado grandes disturbios en el estadio del ‘Granate’. Además, había amenazado a D'Onofrio.
También se secuestraron 25 envoltorios de cocaína y 4 de marihuana, una balanza de precisión, cuatro teléfonos celulares, dos banderas de tres metros y medio de largo con la inscripción “Los borrachos del tablón”, 16 banderas chicas con la misma inscripción, 16 paraguas, 22 banderas con caños de PVC, 66 camisetas, 14 camperas, una remera con el estampado de la facción, tres gorras y 3 bombos con la inscripción “Los 14” en referencia a la barra brava.
Los 28 allanamientos se realizaron en las localidades de Lanús, Lomas de Zamora, Avellaneda, Ingeniero Budge, Villa Adelina y Monte Grande.
Los detenidos quedaron a disposición de la Justicia y recién comparecerán el lunes por la mañana. Interviene la UFI 2 de Lanús a cargo de Jorge Grieco. La causa quedó caratulada como “tenencia ilegal de arma de guerra, tenencia ilegal de arma de fuego de uso civil condicional sin la debida autorización, supresión de numeración de objeto registrable, tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, encubrimiento, robo y acopio ilegal de munición de arma de guerra”.
Aunque los barras no estuvieron en el Monumental, en la caída 1-2 frente a Vélez Sarsfield, en la popular dejaron el hueco vacío, algo que viene sucediendo desde hace ya varios meses.
Al margen de la situación de las barras, los hinchas comunes armaron una movida en protesta contra el accionar policial en la cancha de Lanús, donde fueron reprimidos, y varios de ellos apresados, sin ningún motivo (hay un grupo que sigue detenido en el Sur), y dieron vuelta las banderas.
Sin embargo, la Policía accionó contra los hinchas que intentaron manifestarse de esa forma, sacando fotos y amenazando con aplicar contravenciones.