El dirigente advirtió que la federación sufrió “un impacto financiero inmediato y significativo debido al aplazamiento de los partidos internacionales de Inglaterra, los partidos de la FA Cup y los eventos de Wembley”.
“Actualmente se pronostica que el impacto financiero total será de alrededor de 100 millones (cerca de 123 millones de dólares), pero podría superar fácilmente los 150 (184,3) dependiendo de la duración de las medidas médicas necesarias del gobierno”, alertó.
La federación también está contemplando otras opciones, como adherirse al plan de ERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo, abreviado y también conocido popularmente como ERTE, es un procedimiento mediante el cual una empresa en una situación excepcional busca obtener autorización para despedir trabajadores, suspender contratos de trabajo o reducir jornadas de manera temporal, cuando atraviesen por dificultades técnicas, organizativas que pongan en riesgo la continuidad de la compañía) del Gobierno británico, por el cual el estado paga el 80 % del salario de los trabajadores y la empresa el 20 % restante.
“Son tiempos extraordinarios y complicados y no tomamos decisiones a la ligera. Como organización, apoyaremos a cada persona de la mejor manera que podamos”, añadió la FA.
El fútbol inglés lleva ya un mes parado, sin fecha de vuelta, después de que la semana pasada se acordara que la competición no podía retornar el 30 de abril, como previamente se había propuesto.