El comienzo del partido reflejó ya lo que iba a ocurrir el campo. El Saarbrücken se encerró atrás y buscó el contragolpe con pelotas largas. El Leverkusen tocaba el esférico buscando espacios.
El primer remate del Leverkusen llegó a los 6’ por medio de Kerim Demirbay, que disparó desde fuera del área y un defensa desvió la pelota al saque de esquina.
A los 7’, el Saarbrücken estuvo a punto de cuajar un contragolpe que Tapsoba cortó con una falta que le valió la tarjeta amarilla.
La igualdad se rompió a los 11’ cuando Moussa Diaby marcó con un remate de primera dentro del área que pasó entre las piernas del arquero Daniel Batz, tras un pase de Demirbay por encima de la última línea defensiva del Saarbrücken.
El segundo gol llegó a los 19’ con un remate del argentino Lucas Alario, que aprovechó un rebote tras un centro de Demirbay desde la izquierda.
El Leverkusen tenía claramente el partido bajó control y se pudo ir al descanso con una ventaja más clara. Paulinho tuvo dos ocasiones claras.
La hoja de estadísticas mostraba la clara superioridad del Bayer, que había tenido un 84 por ciento de posesión de pelota y había hecho 431 pases de los que un 92 por ciento habían llegado a su destino.
La diferencia de categoría se notaba claramente en el campo pese a que el marcador no era abultado y pese a la lucha del Saarbrücken, que se defendía con mucha disciplina.
En la segunda parte, el Saarbrücken salió más agresivo, adelantó sus líneas, plantó su defensa cerca del círculo central y generó incluso dos buenas llegadas en los primeros 10’.
Fue una fase breve porque toda esperanza del equipo local se desvaneció a los 13’, cuando Kerim Bellarabi marcó el tercero para el Leverkusen.
El Bayer tuvo ocasiones para más, pero Paulinho volvió a fallar dos veces desde una buena posición.
Bayer Leverkusen irá por su segundo título en la Copa de Alemania, luego del logro de 1993, y jugará su cuarta final. La última vez ocurrió en el 2009 cuando perdió ante Werder Bremen por 1 a 0.
La segunda semifinal se realizará este miércoles (10/06) con el partido entre Bayern Münich, defensor del título, y Eintracht Frankfurt que tiene al central argentino David Abraham en sus filas
La final de la Copa de Alemania 2019-2020 se jugará el 4 de julio venidero en el estadio Olímpico de Berlín.