Para este compromiso, el equipo de Boedo puso en cancha el clásico esquema 4-3-3 mientras que el “Ciclón de Barrio Obrero” se plantó con el dibujo táctico 4-4-2. De ahí, el elenco azulgrana le imprimió mucha presión alta a los paraguayos sumando la velocidad de Marco Senesi, la experiencia de Fabricio Coloccini y el empuje de Adam Bareiro, los desbordes de Héctor Fértoli. Por eso, el elenco comandado por Juan Antonio Pizzi acorraló sobre su campo el conjunto de “El Club del Pueblo” adelantando las líneas entre los delanteros y mediocampistas.
A pesar del dominio del “Cuervo”, el azulgrana paraguayo, de manera momentánea, pudo salir del sometimiento de los de Boedo con una gran escapada de Federico Carrizo y, de taco, le habilitó un pase a Josué Colmán que motivó la reacción del arquero Sebastián Torrico.
Una vez superado el sofocón que le dio Cerro Porteño, San Lorenzo no se apartó de su idea de seguir atacando aunque defendía mal. Pese a eso, Adam Bareiro sacó un tremendo cabezazo que motivó la intervención del guardavalla Juan Pablo Carrizo. De a poco, el “Ciclón de Boedo” se fue calmando ya que mostró seguridad en el manejo de la pelota a causa de que el equipo paraguayo ya no atacaba y no contragolpeaba.
En los minutos finales de la etapa inicial, Mathías Villasanti dispuso de un contraataque y le habilitó un pase a Joaquín Larrivey que rápidamente abortó Coloccini. A poco del cierre, Coloccini y Ezequiel Cerutti pusieron en peligro la valla de Carrizo. Posteriormente, Fernando Belluschi le sirvió un centro desde la derecha a Bruno Pittón que no llevó peligro al arco de Carrizo.
En la segunda mitad, el conjunto del “Cuervo” repitió lo hecho en el inicio y mantuvo un absoluto control de la pelota junto con el empuje de Cerutti y Gerónimo Poblete en la ofensiva. También, el cuadro azulgrana de Boedo estuvo al acecho con los remates de Fétoli y Bareiro. A los 18’, Alberto Espíndola se retiró expulsado por parte del árbitro chileno Roberto Tobar previa verificación en el VAR por cometerle una grosera falta a Héctor Fértoli.
Más allá del dominio de los de Pizzi, Larrivey elaboró un gran contragolpe, le habilitó un pase a Nelson Haedo Valdez que rápidamente Víctor Salazar controló. Asimismo, San Lorenzo nunca se apartó del manejo del partido pero no encontraba los espacios para lastimar en el fondo paraguayo.
Mientras los minutos empezaban a consumirse, el “Ciclón” se sentía impotente con los pelotazos de Cerutti y Senesi que fueron desviados por los defensores de Cerro Porteño. San Lorenzo hacía mover la pelota desde el medio hacía adelante aunque no encontró profundidad. En otro letal contraataque, Federico Carrizo definió solo ante Torrico pero apareció Coloccini que desvió su remate sobre la línea del arco.
El epílogo se tornó dramático porque San Lorenzo adelantó a sus mediocampistas y delanteros y hostigó a los paraguayos con los desbordes de Belluschi, Fértoli, Nicolás Blandi y Mauro Pittón que sacó un tremendo disparo que pasó por arriba de la valla de Carrizo.
Ahora, la serie quedó totalmente abierta para la revancha en Asunción que obligará a San Lorenzo a tener cuidado con el poderío ofensivo de Cerro Porteño.