Estudiantes, en su último compromiso de la Primera Nacional, venció al local Temperley por 2-1, en el mismo escenario en que se disputó este encuentro. Por su parte, Real Pilar venía de golear 3-0 a El Porvenir para convertirse en uno de los punteros de su categoría.
Para este compromiso, ‘El Monarca’ plantó en cancha el esquema 4-1-2-1-2 mientras que ‘El Pincha’ usó el dibujo táctico 5-3-2. Con estos dos planteos, Real Pilar presionó de entrada y manejó con precisión la pelota con el empuje de Franco Maraia y de David Sueldo que tuvieron buenos desmarques y rompían el bloque defensivo de Estudiantes que, a la vez, tuvo grandes problemas de pasar la mitad de cancha. Por momentos, el ‘Pincha’ buscó rearmarse con las escapadas de Martín Garay y Lautaro Montoya.
Recién, a los 8’, Alán Shonfeld estampó el 0-1 para el ‘Monarca’ tras una asistencia de Lucas Chambi que se aprovechó de un error de Garay. Con la ventaja en el marcador, el equipo comandado por Tomás Arrotea no se apartó, en ningún momento, de la idea de seguir atacando con las embestidas de Nicolás Fittaioli y de Shonfeld. De ahí, Real Pilar mantuvo la presión con sus volantes y forzaba el error de Estudiantes en el fondo.
En el cierre de la etapa inicial, el ‘Pincha’ mostró algunos vestigios de recuperación y buscó reorganizarse para ocupar posiciones en el medio pero el ‘Monarca’ siguió fiel a su idea y manejó las acciones con jugadores ágiles y veloces dejando en claro la diferencia de categoría entre ambos equipos.
Ya en la segunda parte, Real Pilar repitió la misma fórmula del inicio y siguió manejando el partido aunque no estuvo cómodo del todo porque Estudiantes de Buenos Aires, poco a poco, se recuperaba y lo complicaba. Por eso, el ‘Monarca’ perdió intensidad algo que, hasta esos instantes, no pudo aprovechar el ‘Pincha’ debido a que Real Pilar perdía le pelota y se le empezaba, con el correr de los minutos, escapar el partido.
Por consiguiente, el ‘Monarca’ perdió la seguridad en el control de la pelota a causa de que Estudiantes de Buenos Aires lució más recuperado y se animó a complicar a Real Pilar. A partir de ahí, Figueroa, en tres oportunidades, Matías Gallegos, Cristián Amarilla y Francisco González Metilli forzaron las enormes atajadas del arquero Tomás Sultani.
En consecuencia, el final quedó abierto para los dos protagonistas, algo que tornó apasionante y atrapante; en el tiempo adicionado, es decir, a los 51’, Montoya, para sorpresa de todos los hinchas presentes, asestó el empate 1-1 que provocó las protestas contra el árbitro Pablo Dóvalo porque estiró la prórroga más de lo debido y porque no sancionó una falta en ataque Figueroa que derivó en la definición por penales.
Estudiantes de Buenos Aires selló su pasaje a los cuartos de final con los penales convertidos por Hugo Silva, Metilli, Amarilla y de Paolo Impini. En cambio, Lucas Villafañe, Gerardo Pérez y Nahuel Ríos acertaron sus tiros para Real Pilar mientras que Franco Maraia y Ariel Otermín desviaron sus remates. Ahora, el ‘Pincha’ enfrentará en los cuartos de final a Colón de Santa Fe que eliminó en los octavos de final Atlético Tucumán.