Boca incumplió el artículo 4.1 del Manual de Derechos Comerciales y Marketing: en resumidas cuentas, no cedió en tiempo y forma las entradas preferenciales que deben entregarse a la Conmebol en cada partido. La confederación exige tickets vip que son destinados a los patrocinadores, los broadcasters y proveedor del material de partido con al menos 72 horas de antelación (se entregan 550 ingresos en cada partido a Patrocinadores; entre 100 y 150 a Conmebol; entre 100 y 150 a los broadcasters; entre 25 y 45 a FC Diez Media; y 25 a Nike).
Por su parte, River quedó en falta en el duelo por la ida de los cuartos de final ante Cerro Porteño de Paraguay en el Monumental. Infringió varios artículos de diferentes reglamentos, que se enumeraron. Se lo multó económicamente con 10.000 dólares tras el informe de la vicepresidente Amarilis Belisario.
Encender bengalas, fuegos artificiales, bombas de humo o cualquier otro objeto pirotécnico -siendo reincidente en este caso- y utilización de banderas de porte manual que superen la medida de 1x2m (artículo 8, 13.2 inciso C y 21 TER del Reglamento Disciplinario; y artículo 25 incisos E, F y P del Reglamento de Seguridad).
Además, la institución de Núñez quedó en falta respecto a la responsabilidad de disponer de una sala con comodidades para la reunión de coordinación de partido entre delegados de Conmebol y representantes de los clubes la mañana previa al match (artículo 82 del Reglamento Conmebol Libertadores 2019) y con las camisetas que deben llevar en la parte superior de la espalda el nombre, apellido o apodo en ubicación estipulada y aprobación previa de la Conmebol.
River también fue advertido por la Conmebol sobre estos hechos, de cara a la semifinal que jugará en su estadio ante Boca por semifinales de la Libertadores.
El importe de la multa, tanto en los casos de Boca como de River, será descontado por la Conmebol del dinero que los clubes perciben por los derechos de televisación.