“Cuando me apretó la barra tuve pánico. Tenía un saco y una camisa de las que salían agua de cómo estaba. ¿Saben por qué estuve con el celular? Porque tenía tanto miedo que no podía embocarle a los números para llamar a la policía”, reveló del hecho que se observa en las cámaras y el que fue difundido en las últimas horas.
Cantero criticó fuerte a la familia Moyano, y fue directo al socio que eligió a la actual dirigencia: “Muchos socios de Independiente tienen el síndrome de Estocolmo”. “No tengo ninguna causa en contra y me expulsaron como socio del club”, reiteró el dirigente.
“Estuvimos dos años sin un cheque rechazado y sin recibir plata de la AFA. Cuando uno fracasa, hay que decirlo, porque no nos fue bien. Cuando estábamos devolviéndole el dinero a la AFA, quedaban seis meses de gestión y descendimos. La realidad es que podríamos haber vendido publicidades a cuatro o cinco años hacia adelante y Moyano no habría recibido ni un solo peso”, se justificó el ex mandatario y aclaró: “Si la gente me decía que le pagara a la barra, renunciaba”.
Como la entidad de Avellaneda expulsó como socio a Cantero por lo realizado durante su gestión, el ex presidente criticó con dureza a la actual Comisión Directiva liderada por Hugo Moyano. “Para ellos, acostumbrados al sindicalismo, todo es fierro y guita”, sorprendió el ex presidente y continuó: “Expulsaron del club a alguien que no tiene ni una causa, mientras el presidente fue a juicio por asociación ilícita”.
“En Camioneros el estadio se llama Hugo Moyano, y el presidente es Pablo Moyano. No hay reuniones de Comisión Directiva, porque todas las decisiones las toman muy pocas personas”, siguió en su relato Cantero. Sin embargo, cuando en el panelista Martín Roldán le recordó que el líder sindical fue electo por la mayoría de los socios, el ex dirigente respondió: “A Hitler también lo eligió la mayoría de la gente”.
Finalmente, contó el pedido que le hizo un comisario general de Avellaneda para ir contra el jefe de la barra: “Me pidió que le ponga cocaína a ‘Bebote’ (Álvarez) para que entre a Avellaneda, lo pare y lo saque, pero jamás haría eso. Era mi acérrimo enemigo, pero el fin no justifica los medios”, sostuvo.