También, al fiscal Campagnoli le entró un dictamen al juez Fernando Caunedo en el cual solicitó que Daniel Passarella sea sometido a juicio oral y público por el delito de administración fraudulenta en concurso ideal con la instigación, promoción o formación de grupos destinados a cometer delitos previstos en el Régimen Penal y Contravencional para la Prevención y Represión de la Violencia en Espectáculos Deportivos.
Junto con él podrían ir a juicio otras 29 personas, entre las que se encuentran su vicepresidente, Diego Turnes; los entonces líderes de la barra Alberto Martín Araujo, Héctor Guillermo “Caverna” Godoy y Matías Goñi y dos integrantes de la Policía Federal (Alejandro Luis Rivaud y Alejandro Darío Hayet, con vínculos con Los Borrachos del Tablón) y Diego Rodríguez, hermano de la exministra de Seguridad de la Nación María Cecilia Rodríguez, según una nota publicada en el Diario La Nación.
“Passarella, Turnes, Hugo Carreras y Daniel Mancusi (que cumplieron las funciones de tesorero y protesorero) se procuraban favores y apoyos políticos mediante la entrega de entradas para los partidos a la fuerza de choque (sic) autodenominada Los Borrachos del Tablón, para lo cual, al menos durante la segunda mitad de 2012 y todo el 2013, desviaron sistemáticamente 1500 tickets por partido que convergían en un circuito clandestino de reventa administrado por Araujo, Godoy y Goñi”, se sostuvo en el requerimiento de elevación a juicio firmado por Campagnoli y Guido Sassoli, auxiliar fiscal.
Según el dictamen del fiscal, “bajo la forma de pagos por supuestos servicios de seguridad privada adicional durante los recitales de Iron Maiden y Justin Bieber en el estadio de River y durante una concentración del plantel de fútbol en Nordelta, Passarella, Turnes, Carreras y Mancusi perpretaron un fraude en perjuicio del club por la suma 1.686.421,50 pesos. Los acusados introdujeron en la contabilidad de la institución facturas apócrifas”.
Entre todas las maniobras de fraude (entradas para la reventa, la transferencia de Fabbro y la seguridad para los recitales), el perjuicio económico para River habría sido superior a los 6.000.000 de pesos, según explicaron fuentes judiciales que reprodujo La Nación.
De ser encontrado culpable, Passarella podría recibir una pena máxima de seis años de cárcel. El excapitán y director técnico de la selección fue presidente de River Plate entre el 9 de diciembre de 2009 y el 16 de diciembre de 2013. Bajo su gestión, el club descendió de categoría por primera vez en su historia y jugó un año en el entonces denominado Nacional B.