Por otra parte, el seleccionado verdeamarelho conquistó su Copa América en una final, también, marcada por la polémica actuación del árbitro chileno Roberto Tobar que expulsó, sin merecerlo, a Gabriel Jesús y hasta sancionó un penal dudoso para los locales con la ayuda del Var. Además, Tobar pidió la revisión en el penal a favor de los incaicos en el que Paolo Guerrero convirtió el empate transitorio.
Brasil no ganaba una Copa América desde el año 2007 tras ganarle en la final a Argentina 3-0. La Canarinha se coronó en todas las ediciones de Copa América que organizó y en ninguna final había recibido goles. En 1919, venció a Uruguay 1-0; en 1922 3-0 a Paraguay; en 1949, 7-0 a Paraguay y en 1989 terminó la fase final con la valla invicta ante Uruguay, Argentina y Paraguay.
En 2004, la verdeamarelha le ganó una final con polémica a la Argentina 4-2 en la definición por penales; en 1999, Brasil se impuso frente a Uruguay 3-0 en Asunción.
Para llegar a esta instancia, la Canarinha terminó primera en el Grupo A tras ganarle con autoridad a Bolivia con un penal cobrado por el VAR que convirtió Filipe Coutinho, empató sin goles ante Venezuela y vapuleó a Perú 5-0; en los cuartos de final necesitó de los penales para eliminar a Paraguay y pasar a la semifinal frente a Argentina a la que eliminó con polémica.
No obstante, el seleccionado incaico se clasificó de manera sorpresiva en el partido final frente a los locales. Perú, que se coronó en las ediciones 1939 y 1975, se clasificó como uno de los mejores terceros desde el Grupo A y después superó a Uruguay (5-4 en penales, luego de igualar 0-0 en el partido) en cuartos de final y a Chile (3-0) en semifinales.
Durante los ’90, tanto Brasil como Perú jugaron con el esquema 4-2-3-1 en que intuían que el encuentro sería demasiado parejo y forzarían una definición por penales, algo que realmente no ocurrió. Por el contrario, el seleccionado incaico le imprimió mucha presión alta a la verdeamarelha ocupándole los espacios en su propio campo con los desbordes de Christián Cuevas. Más allá del dominio peruano, Brasil tuvo salidas rápidas con las escapadas de Filipe Coutinho, Everton, Alex Sandro, Arthur y Gabriel Jesús.
En esos instantes, Perú estuvo muy concentrado con André Carrillo, Cuevas y Edison Flores que arrastraba marcas y dominaba desde los tres cuartos de cancha hacia adelante. Sin embargo, el equipo de Tite empezó rearmarse con Coutinho, Casemiro y Everton que peleaba hasta la última pelota que tuviera cerca. De ahí, Brasil adelantó sus líneas de la mano de Marquinhos y Roberto Firmino. De manera intempestiva, Gabriel Jesús le envió un centro perfecto a Everton que fusiló al arquero Pedro Gallese y anotó el 1-0 para Brasil. Nada más que una jugada le bastó a los brasileños para golpear en el momento justo.
Con la desventaja, Perú se sintió impotente porque no podía avanzar en campo contrario porque Brasil adelantaba sus líneas desde el círculo central. Por lo tanto, el combinado brasileño manejó bien la pelota mientras que, los incaicos, de a poco, iban perdiendo terreno.
A poco del cierre, Thiago Silva tocó una pelota con la mano por lo que el árbitro Tobar sancionó el penal para Perú, previa revisión por el Var, y Paolo Guerrero asestó el empate 1-1; en el tiempo adicionado, Gabriel Jesús, casi sin proponérselo, convirtió el 2-1 para los de Tite.
Ya en la segunda mitad, Brasil saltó al campo de juego con otra actitud, mucho más peligroso en el ataque y hasta rodeó a Perú en su campo. Ahí, aparecieron las sociedades que formaron Gabriel Jesús y Coutinho que forzaron la reacción de Gallese.
Posteriormente, los brasileños hicieron gala de las gambetas de Thiago Silva, Everton y Firmino. Por eso, Brasil se aprovechó de un Perú casi entregado y desbordado porque no podía frenar al adversario. En una acción desafortunada, Gabriel Jesús se retiró expulsado por doble amarilla y con tanta bronca que tiró la cabina del VAR.
En la sentencia, Gallese chocó con Everton dentro del área por lo que el árbitro Roberto Tobar, con revisión del VAR incluida, convalidó un dudoso penal para Brasil que Richarlson cambió por gol y convirtió el 3-1 que le dio el noveno título a la verdeamarelha.
Con la consagración del local, terminó una Copa América que será recordada por la mala actuación de los árbitros y el mal uso de la tecnología. Brasil es campeón pero los sospechas por el mal accionar de los colegiados en este certamen continuarán acrecentándose.