No obstante, la realidad del cuadro boquense es muy diferente a lo que se ve en la cancha debido a que juega mal, defiende mal y no tiene un estilo de juego que lo caracterice.
En medio de este panorama, la forma de jugar del equipo hartó. Incluso hartó a varios jugadores que desde hace un tiempo comenzaron a dialogar con el entrenador, quien parece mantenerse en sus formas y estilo. Para algunos, “el técnico no escucha porque después hace lo mismo”; mientras que otros que están muy cerca de la intimidad del plantel, aseguran que para el encuentro con River, Boca cambiará radicalmente, según una nota publicada en el diario Crónica.
De ahí, los denominados ‘pesos pesados’ del plantel manifestaron su disgusto. Reconocen que dentro de la cancha se desgastan tratando de cumplir con lo que pide el entrenador, y que los jugadores tampoco se sienten realizados porque más allá de ser puntillosos cumplidores de órdenes, también son jugadores y quieren jugar, según publicó Crónica.
Casi que el plantel se dividió en dos. Pero esto no es por cuestiones internas, o por problemas fuera de la cancha; son diferencias en cuanto a cómo encarar los partidos, reveló el diario Crónica.
Por un lado están los que parecen conformes con la manera de jugar y de actuar, del otro lado están los que no. Nombres más o nombres menos, Carlos Tevez, Mauro Zárate, Ramón ‘Wanchope’ Ábila, Alexis Mac Allister y Frank Fabra entre otros, son los que enarbolan la bandera de atacar mucho más. Mientras que la mayoría de los futbolistas de mitad de cancha hacia atrás, como Iván Marcone y los centrales titulares, son los que apoyan la manera de encarar los partidos que tiene el DT, según ese medio.
No hay grieta ni pelea alguna, son dos posturas diferentes que el entrenador tiene la responsabilidad de salvar y darle las soluciones que el grupo pide.
La victoria de este último domingo frente al ‘Halcón’ de Varela dejó asentado que el ‘Xeneize’ no parece tener un norte definido, porque Boca mantiene una constante negativa: juega mal tanto en la derrota como en el triunfo. Y así y todo sigue primero en la Superliga.
En el horizonte, Boca irá con la obligación ‘moral’ de intentar dar vuelta el 2-0 en contra de la semifinal de ida de la Copa Libertadores de América 2019 en La Bombonera, algo que resultado demasiado difícil.