Lo cierto es que suena demasiado extraño que el Barcelona despida a un entrenador que está puntero en la Liga de España y que perdió una copa que, consideran, sin demasiada importancia justo en el momento que está en los octavos de final de la Champions League.
Asimismo, algunos directivos blaugranas consideran que la manera de gestionar toda la crisis ha sido “muy mejorable” y que no hacía ninguna falta menospreciar a Valverde y dejar al club en una situación que califican de “muy débil”, según publicó la prensa española
La junta está actualmente en proceso de construir una candidatura para el 2021, teniendo en cuenta que será entonces cuando Bartomeu finalice su mandato. Cabe recordar que recientemente Joseph Maria Bartomeu nombró a Emili Rousaud vicepresidente institucional, un movimiento que se interpretó como un nombramiento encubierto para posicionar a Rousaud como futuro candidato a la continuidad de las políticas de Bartomeau.
Ante esta situación, Xavi Hernández se asustó con tanto pánico, y decidió no avanzar en la negociación.
Tras una 3ra. conversación entre Xavi y los emisarios blaugrana, el técnico del Al Sadd rechazó la oferta de incorporarse al Barcelona. Él dijo estar muy agradecido por el interés de la directiva pero si lo quieren que lo llamen para el inicio de una temporada y no a mitad de campaña, cuando todo parece prendido fuego.
Además, Xavi consideró que no puede 'serruchar' el piso de Valverde.
Por último, su equipo disputa esta semana la final de la Copa de Qatar.
En tanto, un ex jugador emblemático del club, Andrés Iniesta, había decidido 'bancar' públicamente a Valverde. En una entrevista periodística dijo: “Las formas del Barça están siendo un poco feas; hay que tener un respeto hacia tu actual entrenador. Las formas son lo que más te puede doler”.
Iniesta había aceptado que “la situación de Valverde queda muy debilitada” y por eso decidió dejar en claro que “no hablo mucho con Bartomeu (el presidente) pero la relación es buena, tanto con él como con la gente que está en el Barça”, y había decidido “que la situación del Barça se solucione porque no es agradable lo que está pasando ni para el entrenador, ni para los jugadores ni para el aficionado”.
Valverde también había recibido desde Arabia Saudí el respaldo del ex entrenador y ex jugador del FC Barcelona, Luis Enrique.
Y nada menos que el respaldo de Pep Guardiola desde Birmingham: “Me sabe muy mal por Ernesto Valverde, no se merece esto. Ojalá se pueda solucionar pronto la situación, como socio de este club (del Barcelona). Esto es todo”.
Bartomeu y el directivo Javier Bordas habían mantenido una cumbre con el director general, Òscar Grau; y el secretario técnico, Éric Abidal, recién regresados ambos de Qatar, y con su adjunto, Ramón Planes.
En la capital de Catalunya se había hablado de Gabriel Milito (en Estudiantes de La Plata), de Quique Setién, y de Mauricio Pochettino, tan vinculado al Español, el club rival del FC Barcelona.
La directiva incluso había tanteado a Ronald Koeman, según el periodista Lluís Canut, a pesar de que su contrato tiene una cláusula con la Federación Holandesa cuya rescisión sólo puede ocurrir después de la Eurocopa de mediados de año.
Las opciones de un hombre de la casa como Javier García Pimienta también eran reales. Sin embargo, la opción del argentino, sin equipo tras ser echado del Tottenham, no generaba convencimiento entre los responsables de la decisión final por sus manifestaciones de 2018 declarándose en contra de entrenar al Barcelona por su pasado en el Espanyol.