Se volvió titular de la mano de Schiavi y Guillermo Barros Schelotto lo hizo entrenar en algunas oportunidades con la primera. En inferiores jugó la mayoría de las veces como enganche, pero en Reserva pasó a jugar de delantero y su inclusión se debe a la lesión de Ramón “Wanchope” Ábila.
El atacante, nacido en Barracas, ya fue tenido en cuenta por Hernán Caputto en los entrenamientos del seleccionado sub 17 trasandino, pero no pudo debutar por problemas con los trámites para la nacionalización y se quedó fuera del Mundial de India en 2017.
La llegada al Xeneize se dio en 2012, luego de su paso por Vélez, y el gran salto lo dio el año pasado con algunas buenas actuaciones en la sexta división. A partir de allí, Rolando Schiavi lo subió a Reserva: siempre se había desempeñado como enganche, pero el Flaco lo utiliza de nueve.
En 2019 firmó su primer contrato y fue incluido por Gustavo Alfaro en la lista de la Copa Libertadores. En el partido de Reserva frente a Banfield, que se jugó el viernes como preliminar en la Bombonera, metió dos goles en el triunfo por 5-1 de los dirigidos por Schiavi.
En los últimos días su nombre fue vinculado a Universidad de Chile, que define al que podría convertirse en su undécimo y último refuerzo para la temporada, y según Futbolistas Chilenos en el Exterior ya existen contactos entre el club laico y sus representantes. Eso sí, en declaraciones a la prensa ha hecho saber su admiración por Colo Colo y Jorge Valdivia. “Me gusta Valdivia. No sé si me comparo con él, pero creo que el juego mío es parecido al suyo. Me gusta Mauro Zárate. Riquelme (Juan Román) también; de los actuales, sin embargo, me identifico con Zárate”, expresó en el diario chileno La Tercera.
Por consiguiente, confesó que su mayor sueño “es jugar en Barcelona”. “Primero tengo que jugar en Boca. No he pensado en un equipo chileno, primero tiene que ser Boca”, aseguró.