A Carpenter comenzaría a perseguirla un rayo fatalista, el de una conjetura fantasiosa: cinco días después sería rechazada por un griego que había sido sorteado para el control posterior al partido con Nigeria: “Andate, te vi, sos la que sacó a Maradona”. La FIFA decidió protegerla e informó, falsamente, que se llamaba María Ingrid. No importó que periodistas la encontraran en los Juegos Olímpicos Atlanta 96 y ella contara que no tenía nada en contra de Maradona y que incluso admiraba a los argentinos.
Más allá del garrafal error de Maradona de confiar en el nutricionista Daniel Cerrini, para su positivo también influyó una pésima jugada del azar. En una de las habitaciones del Foxboro, durante el segundo tiempo de Argentina-Nigeria, uno de los médicos de la Albiceleste, Roberto Peidro, sacó las bolillas de Maradona y del defensor Sergio Vázquez. Ya al borde del campo de juego, a la espera del final del partido para entrar a la cancha e informarles de que habían sido sorteados, Peidro comenzó a hablar con Carpenter, según recordó una nota publicada por el diario español El País.
Ya terminaba el partido y el médico le dijo la frase por la cual comenzó el malentendido.
—Andá a buscar a Maradona. Así salís en la tapa de todos los diarios. Vení que le digo que le tocó el doping, recuerda el diario El País.
Carpenter avanzó con menos discreción que el resto de sus colegas. En la escena del falso crimen también apareció el dirigente chileno Harold Mayne Nicholls, futuro presidente de la Federación de su país.
El argentino dio media vuelta y arrancó camino al control. Estaba tan despreocupado que abrazó a su custodia rubia y le firmó un autógrafo a otra de las chicas con guardapolvo. Carpenter, emocionada, dijo: “Viva Maradona, viva Argentina”. Cuando llegaron a la sala se separaron y nunca más se cruzarían.
Tras el doping, la enfermera fue una de las personas más buscadas por los medios. Actualmente la famosa enfermera trabaja desde hace 13 años en una clínica de fertilidad en la ciudad de Atlanta, en Estados Unidos. Se transformó en una especialista de la fertilidad asistida y pertenece al Centro de Medicina Reproductiva de Atlanta.