Experimento iniciado con Pep Guardiola y continuado con Tito Vilanova, el internacional con la albiceleste ha olvidado en la Ciudad Condal el puesto de mediocentro que ocupara en River Plate, Corinthians, West Ham, Liverpool y la propia selección argentina. Sus magníficos conceptos defensivos le permiten desempeñar perfectamente la labor en esa línea de 4 por delante de Víctor Valdés, incluso mejorada en este arranque de la 2013-2014. Al ‘Jefecito’ se le ve más rápido, mucho más adaptado al puesto que se le pide y resulta muy difícil para los adversarios poder sobrepasarle. De momento, en lo que llevamos de campeonato, Mascherano está impecable y poco hay que achacarle en esa siempre complicado función de suplir a Puyol.
Mientras el internacional español apura su recuperación y se pone a tono, Martino sabe que cuenta con un recambio de garantías con el que puede estar más que tranquilo. Otra cosa será que el club intente la incorporación de otro central de aquí a que se cierre el mercado. Y es que, aunque ‘Masche’ se encuentre a las mil maravillas, fiar toda la temporada a disponer de tan sólo tres centrales parece peligroso, toda vez que Marc Bartra parece no contar demasiado para el entrenador. Tantos frentes abiertos para el Barça (Liga, Copa y Champions) requieren quizá de alguien más, aunque la serenidad es la nota predominante en el discurso y en el comportamiento habitual del entrenador barcelonista. No es para menos habida cuenta del rendimiento que está ofreciendo hasta el momento el ‘Jefecito’.