Así, ha valorado la apuesta que el grupo mexicano, mediante la Fundación Telmex, lidera en apoyo a la educación, la salud, la justicia social, y en especial, el deporte, en la que ha enmarcado la Copa Telmex, que en el año 2011 reunió a más de 300.000 jóvenes, muchos de ellos al límite de la exclusión social, convirtiéndose en el torneo aficionado del mundo con mayor participación.
Esa "sensibilidad", ha asegurado López, ha resultado "determinante" para que "prendiera la llama" que generaba el entusiasmo oviedista, del que se contagió Arturo Elías, yerno de Slim, que se desplazó hasta Asturias junto a José Aboumrad, representante del grupo Carso y encargado del contacto diario con la entidad.
"Fue la guinda para el pastel", ha asegurado el dirigente al rememorar el balance de la ampliación de capital del Oviedo, que en noviembre del pasado año a los dos millones de euros aportados por Slim sumó otros tantos reunidos en una colecta de aficionados residentes en 86 países, algunos de ellos con pequeñas aportaciones.
"Ahora toca acreditar una gestión rigurosa al frente del club, acorde a lo que merece el Grupo Carso y también las instituciones, empresas y cada una de los seguidores que contribuyeron a la viabilidad", ha revelado López, sabedor de que la inyección económica ha sido "salvadora" y el respaldo social "único".
Con el ascenso a Segunda como "objetivo", el futuro del Real Oviedo "pasa, y es bueno que sea así, por los tiempos que marca" su máximo accionista, con quien mantiene una relación "fluida" sobre la actividad diaria y con el que intenta "reconducir" las relaciones.
Sabino López valora la "contribución" del alcalde de Oviedo, Agustín Iglesias Caunedo, en la tarea de reconducir el camino de un histórico del fútbol español que refuerza sus lazos con México, cuya selección nacional dirige un exoviedista, Chepo de la Torre.