Y pese al rótulo de amistoso del partido, River, con toda su tropa, lo jugó casi como por los puntos, pese al mote de “práctica” que le puso el DT riojano al pleito en conferencia de prensa, restándole méritos al vencedor y minimizando la derrota.
El nuevo cuervo, aún con la dureza de una naciente pretemporada a cuestas, se le plantó de igual a igual a un grande de la Primera División que no sólo está dos escalafones jerárquicos por encima sino que tiene más fútbol, rodaje y entendimiento que el conjunto en formación del cuervo, por la cercanía del torneo Inicial.
A los 2 minutos de juego, Diego Magno empezó a mostrarle al país su endiablada habilidad y, con una gambeta y una primera combinación con su compañero de fórmula Leandro Martínez, encendió el partido.
A los 9 min respondió Luna con una pifia que se fue muy cerca, en la primera falla defensiva del azabache. A los 18', Lanzini frotó la lámpara y enhebró una apilada fenomenal para probar por primera vez los guantes de Carlos Di Giorgi, de formidable reacción, quien tendrá en todo el año la ardua tarea de hacer olvidar al ídolo Mariano Maino.
Pero un minuto más tarde, el “genio de Aladino” fue Magno: el vallisto habilitó con un pase milimétrico a González, quien definió con frialdad ante una defensa impávida del millonario. Era el 1 a 0 para Central que alegraba los corazones cuervos. El equipo de la banda se adelantó en el campo con el correr de los minutos, encontrando en frente a un Central aguerrido que contenía con un sacrificado Chávez y neutralizaba cada ataque con una sólida defensa. A los 35' tuvo la más clara, con una genialidad de Lanzini y un remate que despejó Di Giorgis con providenciales reflejos, más un remate de Giovanni Simeone en el palo.
El complemento agigantó a River, pero también a las manos de Di Giorgi y a un cuervo plantado al contragolpe. Así, el equipo salteño tuvo también dos claras como para aumentar el score: un remate en el travesaño de Magno tras una acción de Juan Perillo y luego un clarísimo penal tras mano de Pezzella en el área millonaria. Central aguantó los embates de la banda roja y mostró en sociedad, en el Martearena, un principio de entendimiento e identidad, algo que debe haber dejado muy tranquilo a Gustavo Coleoni.
“El hincha esperaba esta satisfacción”
No pudo ser un mejor regreso para Gustavo Coleoni, en este nuevo desafío de dirigir a Central Norte. Otra vez, el Sapito pisó el césped del Martearena como entrenador del cuervo y nada menos con un triunfo en el amistoso de ayer (sábado 20/07) frente a River Plate por 1 a 0.
“En cinco días armamos al equipo y trabajamos tres días en función de lo que había que hacer. Fuimos ordenados tácticamente. No dejamos a River dar tantos pases entre líneas. Entregamos todo. Cuando pudimos salimos de contragolpe y lo lastimamos. Estoy contento por el resultado, que es para la gente. Yo tengo que estar tranquilo y trabajar a partir del lunes”, señaló Coleoni a El Tribuno con una sonrisa a flor de labios.
Al seguir explicando las repercusiones de la victoria del azabache en el hincha, añadió: “Que lo disfrute mucho. La gente de Central Norte esperaba una satisfacción como ésta. Desde abril que no juega el equipo. Vino mucho público al estadio y lo vio ganar ante River. Este triunfo es para ellos, que nosotros ahora tenemos que empezar con la parte dura de la pretemporada”.
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En seguida, Coleoni aclaró que toda esta labor apunta al inicio del Argentino A, a pesar de los clásicos salteños que vendrán próximamente. “Lo vamos a tomar igual que ahora. Si nos toca ganar, vamos a estar contentos. Si perdemos, nos va a dar un poquito de bronca, pero sabemos que el objetivo es el torneo”, dijo.
En referencia al nuevo plantel, Coleoni comentó: “Estoy conforme con lo que se está armando. Queda darle una forma. El grupo es excelente”.
En el final, desmitificó la posible llegada de Arnaldo González. “Lo conozco al Pitu, es un crack. Un tipo bárbaro y un jugador extraordinario. Sólo hubo rumores. No hay nada cierto en eso”, cerró Coleoni.