La noche de Lanús tuvo un partido poco esperado porque nadie podía imaginar que en media hora de juego el resultado podía ser 4-1.
Las acciones arrancaron a puro gol y no dieron tregüa. Desde el ilícto tanto anotado por Cristian Chávez a los 3', todo fue frenético en materia de goles y de situaciones de peligro en favor del local. Lo de River fue sorprendente por lo mal que jugó, y más por lo pésimo que defendió.
No pareció un equipo profesional. Fue un equipo muy largo entre líneas, retrocedió pésimo y encima bajó los brazos apenas comenzado el partido. Lanús aprovechó la mala noche de River para recuperar la fisonomía de buen equipo que mostró en el comienzo del Torneo y que ilusionó a sus hinchas.
Si bien lo de Lanús fue interesante y pareció muy bueno, este nivel fue potenciado por lo mal que jugó River Plate. Lo del equipo de Ramón fue de otro nivel. La verdad, no pareció un equipo profesional, independientemente del tamaño resultado.
El complemento realmente estuvo de más porque Lanús tuvo compasión de River que tuvo una noche tan fría como el clima. Diga que Ismael Blanco, que hizo 2 goles, estuvo errático porque de lo contrario el resultado hubiera sido histórico y casi irrepetible.
Después de esos goles errados por el delantero, Lanús bajó la intensidad del juego ante un River impotente y sólo le marcó el gol de Blanco, que como dijimos erró más de lo que acertó. Lanús le dio la inciativa a un River que estuvo lejos de su mejor versión. En definitiva, River se bajó esta noche de pelea y mostró una imagen desconcertante.
Ahora la pelea, por decirlo de algún modo y respetar las matemáticas, sólo quedó para Newell´s y Lanús. El miércoles, si Lanús no da vuelta el resultado en el partido pendiente que tiene con Estudiantes, automáticamente Newel's será campeón indiscutido del Torneo Final 2013. De todos modos, la gente 'leprosa' ya comenzó con los festejos.