Los errores fueron gravísimos en ambos casos. El primero apostó todo a la millonaria renovación del Estadio Libertadores de América, reinaugurado aún con obras por terminar y dejando deudas en cada rincón del club.
El segundo dedicó gran parte de sus energías a la lucha contra la barrabrava, que en el período anterior había tomado un poder descomunal, pero dejando de lado la cuestión futbolística y finalmente fracasando en ambos planos, torciendo el brazo en cuanto al tema de la seguridad, con el fallido paso de Florencia Arietto como encargada de dicho aspecto.
Es momento de hablar de los directores técnicos que pasaron por el club en este período de 3 años y 6 campeonatos pobres, a excepción de uno solo.
Entre oficiales e interinos, más Cristian Díaz que lo fue de ambas formas, son 7 los que se sentaron en el banco Rojo: Daniel Garnero, Ricardo Pavoni, Antonio Mohamed, Cristian Díaz, Ramón Díaz, de nuevo el exdefensor, Américo Gallego y Miguel Brindisi.
Después de la campaña de Gallego en el Clausura 2010, que finalizó en el cuarto puesto, el elegido fue Daniel Garnero. Su proceso duró apenas las primeras 7 fechas del Apertura de ese año sin poder ganar un partido, empatando 3 y perdiendo los otros 4.
La transición fue con un histórico como el 'Chivo' Pavoni, que ganó uno y perdió otro, dejando su lugar al 'Turco' Mohamed.
Con el flamante técnico de Huracán se redondeó el peor torneo de los 6 que comprenden este promedio. Finalizó con 14 puntos, último en la tabla de posiciones, peor con una salvedad: de forma simultánea ganaba la Copa Sudamericana, el último título que cosechó el equipo de Avellaneda.
El logro internacional le garantizó la continuidad a Mohamed, quien redondeó un aceptable Clausura 2011, en el cual consiguió 29 puntos y finalizó sexto. De todas formas, la pobre cosecha del semestre anterior arrojó una temporada de 43 unidades que comenzaría a apretar más adelante.
Arrancaba un nuevo torneo y el ciclo se extendería sólo por cuatro partidos, perdiendo 3 de ellos, además de la Recopa Sudamericana. Con la barra tocando la marcha fúnebre en la puerta del vestuario, el 'Turco' dejaba su lugar para el interinato de Cristian Díaz, con un triunfo y una derrota, para la ambiciosa apuesta por Ramón Díaz.
Con el riojano, Independiente culminó el Apertura 2011 en la octava posición con 27 puntos, pero el pésimo de arranque del Clausura 2012, con 4 caídas al hilo y la famosa historia de la computadora de su hijo Emiliano, lo obligó a dejar el cargo para que Cristian Díaz sea oficializado.
Con este entrenador terminó en la 16º colocación sumando 20 puntos, pero igualmente fue ratificado. Duraría hasta la cuarta fecha, sumando sólo dos puntos. Volvía el 'Tolo' Gallego, quien había logrado el último título local en el 2002, con toda la ilusión a cuestas.
Los resultados jamás llegaron, el Rojo finalizó 18º en el Torneo Inicial con apenas 17 puntos, pero la confianza se ratificó y continuó en el cargo hasta la fecha 9 del Torneo Final, alejándose tras conseguir sólo 9 unidades. Llegó Miguel Brindisi y después de la derrota en el debut consiguió mantenerse invicto por 6 encuentros, con 3 triunfos y 3 empates, hasta la derrota frente a River.
A ver si se entiende algo: Lo de Independiente es 'coma irreversible'. ¿Por qué?. Independientemente de lo que suceda con San Martín de San Juan, a lo único que puede aspirar el 'Rojo' es jugar un desempate con Argentinos.
Para que esto suceda, debe ganar sus dos partidos (San Lorenzo y Colón), que los de Ricardo Caruso Lombardi pierdan los dos (Colón y Newell´s) y, además, que San Martín (va ante Estudiantes y River) no sume un par de puntos en lo que resta por jugar.