De todos modos, lo de Argentina fue correcto teniendo en cuenta que el marco del partido no se dio en un contexto demasiado normal. Lo decimos por aquello de la altura.
Cuando Argentina logró salir con balón dominado de forma prolija y cruzar la línea media, pudo poner en varias ocasiones a sus delanteros en posiciones de peligro. Así resultó con un par de jugadas en las que Agüero, Di María o el mismo Palacio pudieron rematar al arco obligando al arquero local a trabajar más de lo esperado.
La verdad que en este sentido, a pesar de dominar en general Ecuador, el arquero local tuvo más trabajo que Romero. Salvo el gol, el arquero argentino no tuvo que intervenir muchas veces. Alguna que otra jugada aislada pero nada peligroso.
En algo, coincidieron. Los dos atacaron mejor de lo que defendieron, aunque en este último aspecto lo de Ecuador fue más flojo que lo de Argentina.
El mayor problema del seleccionado fue el sector defendido por Gino Peruzzi, que tuvo que bailar con la más complicada. Jeff Montero estuvo intratable y complicó demasiado al equipo argentino en los primeros 25'. De a poco, el equipo nacional se fue desdoblando y empezó a controlarlo mejor.
El inicio del complemento, fue muy diferente al primero. Argentina no entró bien tal como lo hiciera Ecuador en la primera parte y pasó los 15' más dificultosos de la tarde. Ecuador lo llevó contra el arco de Romero y tuvo que yugarla para quedar con un sólo gol en el arco.
Igualmente lo de los locales no fue claro, sólo que empujaron mucho y 'arremolinaron' el área argentina con muchos jugadores. De a poco, Ecuador fue cediendo y con el ingreso de Messi Argentina encontró algunas contras con mucho espacio. Algo muy bueno para el equipo de Sabella, y más con jugadores como Messi, Di María y Palacio que son muy veloces. Ideal.
Argentina no tuvo precisión porque tuvo las ocasiones más favorables de la parte, en especial una que tuvo Di María que llegó hasta las narices del arquero sin poder meter la pelota dentro del arco.
En el final, también hubo que remarla. Ecuador se vino decidido a lograr la ventaja de cualquier forma y de nuevo peligró el empate que finalmente dejó al seleccionado muy cerca de Brasil 2014.
El próximo paso será Paraguay en setiembre en Asunción. Quizás, el momento para cerrar la clasificación. Esto es sólo cuestión de tiempo porque será un mero trámite a esta altura. El proceso eliminatorio está por concluir con el saldo esperado. Faltará lo más complicado, pero para eso todavía falta un año.