Era lógico que Argentinos no le iba a proponer a River un juego golpe por golpe porque en el caso podía terminar el partido con la cara llena de dedos, en el mejor del casos de evitar un K.O.
Argentinos presentó dura batalla en el medio, de a poco le fue quitando la pelota, y el partido en la primera parte se hizo prácticamente equilibrada. Seguro que River fue quien a veces manejó un poco mejor el balón con criterio por motivos obvios. River tiene mejores futbolistas que Argentinos aunque les costó pesar en el partido.
Manuel Lanzini y Juan Iturbe prácaticamente no gravitaron en la primera parte y eso River lo sintió. Funes Mori al igual que todo su equipo empezó muy bien pero se fue apagando de a poco, a pesar de ser uno de los pocos que preocupó a la zaga de Argentinos. Luna se la pasó chocando y peleando y no prestó utilidad importante para River.
Lo de Argentinos fue más de perfil bajo pero no por eso fue menos que River, que está peleando el campeonato. Inteligente los movimientos de Hernández y Gómez, que complicaron mucho a la defensa de River que por momento no hizo más que sacarla para arriba.
El partido fue deslucido en la primera parte porque se corrió y se luchó más de lo que se intentó jugar. Parejo.
En el complemento, en líneas generales, Argentinos fue superior a River y lo golpeó duramente en el tramo final. El partido siguió siendo de características duras, de mucho roce y de poco claridad.
La paradoja fue que, sin merecerlo, River casi se lleva todo el premio con una buena jugada de Funes Mori que tapó de manera notable el arquero de Argentinos Nereo Fernández.
Y como cuando un perdona las paga, Argentinos respondió con un córner en el que González Pires perdió la marca de Julio Barraza y este estampó el primer gol que significó el comienzo del fin de River Plate.
Antes de terminar el partido, Argentinos le puso la frutilla a su delicioso postre con el tanto de Gómez, figura de su equipo junto a Hernández que esta vez fue el pasador.
Problemas para River que ve esfumarse las chances de conseguir el título. Decimos conseguir y no luchar, porque esto último lo podrá seguir haciendo mientras las matemáticas lo continuén permitiendo. Aunque entre 'nos' sabemos que el tren parece habérsele 'piantado'.
El caso de Argentinos, muy distinto. Clavó un puñal en la ilusión de Independiente que tendrá que visitar el Monumental y, dependiendo de los resultados, puede consumar y escribir el domingo próximo, la página menos deseada en la historia de un club de Fútbol.