En la serie con Corinthians, la última en jugarse, Boca mostró mejoría en su actitud pero muy ayudado con fallos arbitrales que estuvieron al límite del 'escándalo'.
Ahora Newell's será también para Boca una buena prueba, en un momento en el que Boca está un poco mejor encaminado, 'ayuditas' de por medio. Pero bueno, lo pasado ya está y ahora hay que ver como sigue la historia.
La propuesta del choque de los argentinos es atrapante y como dijo el entrenador de Newell's, Gerardo Martino, los dos son favoritos. Los rosarinos por mejor actualidad y Boca por el peso de su 'historia copera'.
Y ya que estamos con esto de la historia, de los 8 equipos que jugarán cuartos de final sólo dos han sido campeones alguna vez: Boca (6 títulos) y Olimpia (3), que en este último caso es además el único equipo que proviene de la primera fase preliminar de este torneo.
Más que un choque de estilos, la llave presenta también el enfrentamiento de dos estrategas conocedores de la Copa Libertadores. Martino y Bianchi sueñan con recuperar la gloria que sus equipos supieron tener, el primero parece haberlo conseguido más allá de los resultados finales, mientras que en el caso del “Virrey” las obligaciones y expectativas marcan la necesidad de obtener la tan ansiada séptima estatuilla continental.
Carlos Bianchi sabe que se topará con un rival que está haciendo muy bien las cosas en ambos torneos. Para eso, tendrá que mejorar aun mas la producción realizada en el Pacaembu la semana pasada. Enfrente estará el equipo del Tata que querrá seguir haciendo historia en este trofeo continental.
Un plantel muy cargado físicamente, que no tiene gran poder de recambio como si lo tiene Boca y que varían pocos protagonistas de un partido a otro. Por eso el gran desgaste físico, se noto en el complemento en la cancha de Velez el miércoles pasado y también en el segundo tiempo en el Centenario el sábado.
Por eso lentamente, el cuerpo le empieza a pasar factura a varios jugadores en la ultima parte del encuentro. Una a favor de Newell's: si pasa a semifinales, habrá un parate por la Copa Confederaciones, para poder descansar y enfocarse en el final del torneo y la Copa.
Por eso, aunque es criticada la posición de Bianchi y los equipos que presenta en el campeonato local, el decidió poner siempre lo mejor en la Libertadores. No quiso entrar en discusiones y de movida tiró toda la carne al asador en el torneo que moviliza a todos los hinchas de Boca. Y tan mal no le ha ido en el pasado.
En los Torneos Clausura 2000, 2001, 2003 (campeón) y 2004 (finalista),si bien estuvo entre los primeros puestos, jamas fue el candidato de poder alzarse con el torneo. Carlos Bianchi lo sabia y lo remarcaba semana tras semana (como ahora), que su objetivo primordial era la Libertadores.
Las cartas, prácticamente, están echadas. Ahora, sólo es tiempo de la verdad.