La oferta de los rectores del equipo malagueño se adapta a la nueva realidad que va a adoptar el Málaga a partir del próximo 30/06. Por tanto, el contrato será a la baja y en ningún caso llegará a los 2 millones de euros, lejos de los 5 que actualmente percibe.
La decisión de Pellegrini va más allá del tema económico. La especial situación que ha atravesado el Málaga durante la temporada le ha llevado a inclinar se por un proyecto ya asentado como es el del Manchester City. Ferrán Soriano y Begiristain le han ofrecido total respaldo en la gestión deportiva y con voz a la hora de confeccionar la plantilla. Incluso se rumorea que su primer fichaje podría ser Isco.
La nueva realidad del Málaga es la de un club que tendrá un presupuesto que rondará los 50 millones de euros, pero que en dos años se ha comprometido a estar completamente saneado. Vicente Casado y Manuel Novo han trazado las líneas de actuación para pasar de los irreales 120 millones de euros de la presente campaña a un presupuesto real y ajustado a lo que puede generar el club.
Para ajustar balances será necesario que el Málaga traspase a un par de jugadores (Isco será uno de ellos y el otro bien podría ser Camacho, Duda o Portillo) para olvidar deudas y empezar a fabricar un equipo acorde con lo que ingresa el club.
Su presupuesto estará en la zona noble de la tabla y le permitirá luchar por entrar en Europa, pero lejos de la falsa realidad de estos últimos años y en la cual los aficionados han disfrutado de momentos únicos de la mano de Pellegrini y compañía.