El equipo de Gorosito se desacomodó por completo y el resto del partido lo jugó muy mal. Desarticulado en el fondo e impotente en ataque, fue presa fácil de un Independiente que ordenadito, supo jugar la parte y sacarle jugo al máximo.
Con el correr de los minutos, el 'Rojo' se replegó en su campo y trató de jugar de contraataque, aunque le faltó eficacia para definir el partido.
Por otro lado, Tigre no tuvo ideas y fue muy repetitivo a la hora de generar oportunidades contra el arco visitante. De hecho, lo mejor del Matador fue a través de pelota parada, uno de los principales recursos del equipo de Néstor Gorosito.
El conjunto que ahora dirige Miguel Brindisi anotó un gol más y falló otros tantos en los pies de Caicedo y de Montenegro. Quien no perdonó una fue el joven delantero paraguayo que facturó las dos que tuvo, mezcla de virtudes y fortuna.
En especial el segundo gol porque la pared que intentó Caicedo se ensució en un defensa de Tigre y le quedó mansa al goleador paraguayo. Su remate fue detenido por el arquero García pero el rebote hizo parábola sobre su cabeza y se metió dentro del arco.
En el Fútbol también hay que ligar y fue lo que le pasó al delantero de Independiente que selló el 2-0 antes del descanso. Daba la impresión que si Independiente no se equivocaba feo, el resultado quedaba en el bolso. Y así resultó porque el segundo tiempo estuvo demás.
Los de Brindisi se aferraron a la merecida victoria y Tigre, que sintió la ausencia de Botta, y aunque tuvo algunas chances no pudo alcanzar ni siquiera el descuento. Ahora, el Matador deberá depositar todas sus energías en la vuelta por los octavos de final de la Copa Libertadores ante Olimpia.
Con esta victoria fundamental, Independiente logra sumar 3 unidades claves en su lucha por no descender a la segunda categoría del Fútbol Argentino. Aunque sigue en una situación delicada y en zona de descenso, logró acercarse a Quilmes y quedar a solo 7 unidades de Argentinos Juniors, que viene en caída libre.