Durante la primera mitad, el local se adueñó de la posesión desde el primer minuto. Con Pirlo como director de juego, las apariciones del chileno Vidal y un punzante Pogba en ofensiva, ahogó al Palermo en todos los rincones del campo de juego a pura presión y estuvo cerca de abrir el marcador en varios acercamientos.
Sin embargo, el quiebre del cero llegó recién en el complemento. El árbitro Romeo cobró un polémico penal sobre Vucinic en el arranque del segundo tiempo y el chileno Vidal, a los 59', cambió la pena máxima por gol, encaminando la consagración de su equipo y coronando una gran campaña personal que lo tuvo como una de las revelaciones del plantel.
Luego del grito de Vidal, la Juve reguló el resto del encuentro hasta el pitazo final, con la expulsión de Pogba en el medio por escupir a Aronica, quien le había pegado un manotazo. Pudo aumentar la diferencia e incluso hasta pudo terminar en empate si hubiera entrado la buena media vuelta que intentó el uruguayo Abel Hernández, quien entró en el complemento para intentar darle mayor despliegue a la ofensiva de Palermo.
Finalmente, el 1-0 no se modificó. Con el polémico penal, con la expulsión de Pogba, pero con la certeza de que es un justo ganador, la Juventus se consagró bicampeón italiano a falta de 3 jornadas para el desenlance de la Serie A.
Aunque los libros y el sentimiento digan que la Vecchia Signora conquistó 31 campeonatos, la federación dicta que es la 29na. conquista de los de Turín que, de una manera u otra, reafirman su resurgimiento.