El equipo del Mellizo tuvo la combinación necesaria entre mérito y fortuna para golpear de entrada. A los 7', Ayala ganó de arriba en el área y le bajó la pelota a Silvio Romero, quien definió al gol luego de un roce en el intento de cierre de Matías Martínez.
Pero contra casi todos los pronósticos, Argentinos asimiló bien la desventaja y asumió el protagonismo del partido, pese a contar con jugadores que su entrenador no logra potenciar.
Argentinos jugó seguido en tres cuartos de campo, pero a las buenas intenciones de Pablo Hernández, Rodrigo Gómez y Santiago Nagüel no tuvieron receptores válidos para la última puntada.
En el inicio del complemento esa tendencia se incrementó, pero Argentinos siguió sin poder de fuego y con el correr de los minutos también sin energías. Lanús, que apostaba a una contra para sentenciar el juego, empezó a liquidar con una linda combinación entre Regueiro, Maxi Velázquez y Romero, quien definió con solvencia ante la salida de Ojeda, a los 27.
Pero cuando ya el conjunto de Caruso casi no llegaba, apareció su mejor arma y su mejor hombre: la pelota parada y Matías Martínez, que con un cabezazo bombeado acortó distancias a falta de diez minutos. De ahí al final, el local llenó el área de centros, mandó varias veces a Ojeda a buscar el milagro, pero en la más clara Marchesín le ahogó el festejo a Garcé.