Pero como el Fútbol tiene esas cosas que en cuestión de un minuto algo puede cambiar todo, la expulsión a la que hicimos mención facilitó la tarea del Mineiro.
La tónica de todo el partido fue la intencidad, la pierna fuerte, el despliegue, pero dentro de ese argumento el Sao Paulo jugó y lo hizo bien durante la primera media hora. Con Wellington pegado a Ronaldinho, Denilson se soltó en ese mediocampo paulista y fue el generador del juego de su equipo.
Paulo Miranda subió siempre por derecha para aportar desborde y Jadson con Osvaldo se juntaron para que la banda izquierda también fuera una punta de ataque. Todo hizo bien el Sao Paulo. Mineiro no tenía escapatoria. No parecía el mejor equipo de la fase de grupos.
Consecuencia de todo lo bueno que hacía en el campo, cayó el gol. El autor Jadson tras una 'pisada' de crack de Ganso dentro del área para dejar tirados a dos rivales.
Pero esa expulsión... El equipo que lidera Ronaldinho terminó desplegando todo su poderío de su mano, hasta el punto de ser el autor del primer gol luego de un córner muy bien ejecutado por el movedizo y hábil Bernard. ¡Cómo lo atendieron a este chico los defensores del San Pablo¡. Poco visto, de verdad.
El primer tiempo finalizó 1-1 y con Mineiro ya controlando las acciones del juego y en el complemento esta semblanza de partido se potenció.
San Pablo, sabiendo del rival que tenía enfrente y dado el contexto de quedar con un jugador menos, retrasó sus líneas y comenzó a ver el empate como el mejor resultado. Si bien de local un 1-1 no es lo mejor, siempre es menor el daño que en caso de perder.
El Mineiro, oliendo sangre, comenzó a buscar el triunfo con intensidad y lo encontró con un buen gol de Tardelli tras una buena combinación ofensiva del equipo de Nei Franco.
Atlético Mineiro fue casi el dueño absoluto del resto del partido ante un equipo de San Pablo que trató de no recibir más goles. Algo que no encontró de casualidad en el final mismo del partido el equipo ganador, porque el último pase se fue largo cuando Alecsandro se aprestaba a definir sólo debajo del arco y sin arquero. El delantero se tiró y no llegó a conectar el centro.
Mineiro pudo haber sentenciado definitivamente la serie con un 1-3 que estuvo a tiro de conseguir. Ahora queda la revancha de Bello Horizonte y todo parece que el Mineiro tiene la llave en el bolso. En el último año Mineiro jugó 31 veces de local con una estadística que impacta. 27 ganados y sólo 4 empatados.
Si bien las estadísticas además de informar están para quebrarlas, se hace difícil pensar que San Pablo pueda revertir la historia.