Dijimos en la semana con lo de Brindisi y el extraño cambio de idea para tomar al 'Rojo' que podían suceder cosas extrañas. Quiera o no, acá tenemos una.
Los dos equipos llegaban a este partido habiendo tenido un buen desempeño en el juego del fin de semana pasado. Si bien los resultados fueron dispares porque los sanjuaninos consiguieron un triunfo histórico ante Boca, y los de Floresta una derrota ante el líder Lanús sin merecerla, el funcionamiento de los dos había sido fue muy satisfactoria.
En el caso de los sanjuaninos, la motivación especial de saber que en caso de victoria podía superar en los Promedios la línea de Independiente y quedar a tiro de la de Quilmes.
El comienzo de las acciones fueron entretenidas y con varias escaramuzas en las áreas, a pesar de no ser acciones de peligro concreto. Pero lo cierto es que los arqueros debieron estar muy antentos apenas que el árbitro pitó el inicio.
El primero que tuvo actividad fue Cambiasso ante una acción del colombiano Osorio, que minutos más tarde debió abandonar el campo por lesión.
All Boys generó mucho daño en la zona del ataque de Borghello, ya que allí el equipo sanjuanino cuenta con hombres que van mucho al ataque por más que tengan desempeños defensivos. Emanuel Más y Jorge Luna son jugadores que miran mucho para el arco de enfrente, algo poco habitual en nuestro 'fobal',tanto en mediocampistas como laterales.
Fue parejo el trámite del juego aunque hay que admitir que el nivel del mismo fue decreciendo con el correr de los minutos De a poco todo se fue haciendo bastante deslucido y se erraron muchos pases. Y cuando esto pasa, el juego cae en saco roto.
Los dos equipos se fueron al descanso mostrando impotencia sin haberse sacado ventajas en todos los aspectos del juego.
El complemento arrancó igual aunque pasados los 10' explotó el partido. A los 12', un 'obsequio' muy llamativo del árbitro Pablo Díaz para con All Boys, hizo que el local sacara ventajas con un penal inexistente sobre Vildozo que este mismo se encargó de convertir en gol.
Un escádandolo y ya se comienzan a ver cosas 'extrañas' en este tramo final del Torneo cuando Independiente está con la soga al cuello, con un entrenador peticionado por el mandamás de AFA. Pero como a veces existe la justicia, Lucas Landa, 2' más tarde, clavó un lindo cabezazo de pique al suelo que se metió en el arco de Cambiasso para empardar la noche.
A partir del empate San Martín buscó más pero sus limitaciones ofensivas no se lo permitieron. ¡Y pensar que le metió seis goles a Boca y por este cortó una racha de 15 sin ganar!. Sin dudas, esto refleja la crisis que vive el equipo de Bianchi por estas horas.
Volviendo a lo de hoy, el resultado fue justo. Ninguno de los dos mereció ganarlo y esto lo celebran Independiente y San Lorenzo.