Si bien prefería la banda izquierda, River también atacaba por derecha, con Sánchez y Mercado. A los 11 minutos, un corner bien ejecutado por Lanzini terminó en gol de González Pirez, que se elevó y clavó un cabezazo junto a un palo, lejos de la estirada de Saja, que nada pudo hacer.
Racing intentó reponerse pero no pudo. River era más y lo demostraba, con llegadas claras y no tan claras. De esta manera llegó el descanso, con el conjunto de Ramón atacando y La Academia sin hacer pie.
La segunda etapa arrancó con un Racing más adelantado, intentado ser profundo, aunque River seguía siendo más punzante, más claro en sus llegadas. La Academia mejoró mucho con los ingresos de Villar y Cámpora, que le dieron juego por las bandas y presencia en el área. La más clara la tuvo Zuculini, que tras un buen centro de Villar, reventó el travesaño con un cabezazo.
Sobre el final, River amainó el ritmo, sufrió algunas lesiones como la de Vangioni y dejó crecer a un Racing que no pudo aprovecharlo. Cuando el conjunto de Zubeldía empujaba, apareció una contra de Lanzini, que aprovechó un error de Zuculini y corrió 60 metros con la pelota, encaró a Saja y definió con clase, eludiendo al arquero académico.
Gran triunfo de River que, a pesar de las lesiones de González Pirez y Vangioni, al menos puede festejar la aparición del colombiano Eder Álvarez Balanta, que jugó un gran partido, marcando presencia y sin errores.
Racing volvió a ser el apático equipo que perdió ante Independiente hace algunas fechas.