Dentro de este contexto, Vélez por momento manejó más tiempo los ritmos del juego al ganar la zona media. Cerro, Bella y Romero, se plantaron mejor que Ponzio, Ledesma y Vangioni.
Aunque no por esto los visitantes fueron muy superiores a los locales que esta vez estuvieron muy apagados en la primera parte, si comparamos las otras 3 actuaciones que River había tenido en el Monumental, en las que se impuso en todas.
No quedó mucha tela para cortar de la primera etapa porque ninguno pudo generar llegadas de peligro para abrir el marcador. Todo muy estudiado, y ninguno quiso salir del libreto.
El complemento comenzó de la misma forma que había terminado el primero pero con mayor dosis de abulia. El juego se hizo feo hasta el cuarto de hora aunque después todo comenzó a tener otro tono debido a que el medio se hizo zona de tránsito rápido y fueron y vinieron.
De todos modos, en ese ida y vuelta de lado, siguieron sin ser profundos y no pudieron generar jugadas de peligro.
La falta de ideas claras al llegar al área fueron elocuentes y por eso nadie pudo romper el cero. Vélez, para nosotros, algo mejor que su rival sin brillar. Sólo tuvo algo más de presencia pero tampoco le bastó.
El equipo de Ramón Díaz, que mostró una preocupante falta de fútbol, sumó 13 puntos e igualó la línea del escolta Newell`s Old Boys -visita este domingo a San Lorenzo-, además de quedar a 3 unidades de distancia de Lanús, líder y único invicto del torneo.