Decimos esto porque Bolivia tuvo mucho terreno para trasladar la pelota y para pensar con ella la mejor decisión para el ataque.
Por suerte, este equipo boliviano, no es muy ducho que digamos aunque por momentos pareció un combinado de buen 'porte'. Esto último se consumó porque Argentina, de sumo respeto para con la altura, posibilitó esta clase de partido.
A pesar de la superioridad de los locales, Argentina, se la rebuscó para llevarse un empate parcial al descanso con la última bola de la etapa. Un cacezazo de Banega tras centro de Clemente por izquierda puso el 1-1 cuando ya nadie lo esperaba. Era buen negocio irse sólo abajo por un gol al descanso.
Si bien el resultado pareció un 'castigo' para Bolivia, no hay que olvidar que el equipo nacional llegó con peligro varias veces pero falló la definición. Lo mejor en ataque lo aportó Di María, quien por momentos pareció que estaba jugando en el llano por sus inconfundibles corridas con el balón atado al pie.
Bolivia atacó toda la parte y siempre trató de volcar el balón a los costados por la cantidad de gente con la que trató de defenderse Argentina. Así llegó el buen gol local tras buena jugada que incluyó en el final un centro preciso de Chumacero y un gran cabezazo de Moreno Martins.
Bolivia pasó a ganar a los 24' aunque antes hizo mérito para conseguirlo, y si no lo logró fue porque Romero estuvo muy bien en un par de jugadas. Interesantes los aportes de Cardozo, Chumacero y Martins en Bolivia, lo mismo que Romero, Di María y Peruzzi del lado del seleccionado que conduce Alejandro Sabella.
El complemento, varió en todo sentido. Si bien comenzó de la misma forma que el primero, Bolivia se fue desdibujando con el correr de los minutos preso de su impotencia y falencias. Y la verdad, si bien fueron chispazos, Argentina estuvo más cerca de ganarlo porque tuvo las aproximaciones más claras del complemento para ganar el partido.
Por lo menos, los dirigidos por Sabella se animaron un poco más y se notó que tuvieron más ambición. Es justo decir que esta vez no se puede ser tan rígidos en las peticiones porque sabemos los problemas que causa jugar en la altura.
Lo positivo es que una vez más quedó demostrado que no es una fija perder en al altura y que hay que quitarle un poco de dramatismo al tema. Sólo hay que ocuparse, el error es temerle tanto porque el problema se convierte en un monstruo gigante debido al mecanismo del inconsciente.
A otra cosa con Bolivia en la altura. El próximo será en junio cuando Colombia nos visite en Argentina. Una linda prueba, obviamente si los colombianos están a la altura de las circunstancias y no se amedrentan llegado el momento...