Aquel cabezazo fue lapidario y a su vez el puntapie para un ciclo que, después de aquel cimbronazo, construyó y afianzó virtudes que hoy constituyen al elenco argentino como uno de los máximos candidatos a levantar la Copa del Mundo en Brasil.
Argentina, con un Messi celestial, lidera las Eliminatorias y recibirá a Venezuela en el Monumental con el objetivo de sumar 3 puntos y dar un paso trascendental para asegurar su presencia en el próximo Mundial.
Messi ahora es el mismo del Barcelona; por primera vez en la era post Batistuta y Crespo hay un goleador (Higuaín); el equipo lidera las Eliminatorias y parece que sabe lo que pretende. Al menos por ahora.
La Selección, que alguna vez sufrió la indiferencia de su público, entusiasma y esta noche ello se traducirá en un marco imponente en el Monumental, con récord de recaudación, que oscilará los $11 millones.
El partido, en el que además Argentina buscará tomarse revancha de la caída 1-0 sufrida en la primera rueda en Puerto La Cruz, se jugará a partir de las 21 y será arbitrado por el peruano Víctor Carrillo.
Con Lionel Messi como imán excluyente, Argentina jugará a estadio lleno frente a un conjunto al que le hicieron 9 tantos en 10 partidos y es uno de los 3 menos goleados de las Eliminatorias.