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River se aprovechó de dos errores cometidos por el 'inestable' Colón y acomodó el partido antes de lo previsto. A los 32' el equipo de Ramón sacó dos goles de ventaja para regular ante un equipo que nunca se reveló ante la adversidad.
Roberto Sensini parece no encontrarle la vuelta a este equipo y tampoco habrá que sorprenderse si deja el cargo en las próximas horas o días.
Colón fue tibio para atacar, ingenuo para defender y por eso nadie se soprendió que lo de River pareciese mejor que lo ejecutado. El primer gol de Trezeguet viene por un error del arquero Diego Pozzo y el segundo por una equivocación desde un saque lateral a favor de Colón.
Si uno de los dichos del Fútbol establece que jamás a uno le pueden marcar un gol iniciado desde un lateral, menos que menos si este lateral era en favor de uno mismo.
La virtud de River fue aprovechar estos errores y por eso redondeó antes del descanso un 2-0 parcial que dio la impresión de partido terminado. Pero... faltaba pasar por algunas cositas en el segundo tiempo.
Los primeros minutos del complemento fueron parecidos a los últimos del primero. El cuadro rojiblanco no apuraba más de lo necesario y le cedía la iniciativa a su adversario, que sí o sí tenía que exponerse.
La táctica fue por momentos riesgosa en la medida que River podía quedar parado demasiado cerca de su arco, pero Colón no logró inquietarlo demasiado. Además, a diferencia de la semana pasada los millonarios no sufrieron una presión como la que ejerció el mediocampo de San Lorenzo.
Sin embargo cuando faltaban quince minutos llegó el descuento de Colón. Gigliotti aprovechó un rebote que dio Barovero en una nueva incursión sabalera al área y le puso incertidumbre al resultado. Ramón Díaz (instruyendo desde el palco a su hijo Emiliano) reaccionó rápido y mandó al Chino Carlos Luna a la cancha para tener un delantero fresco de refuerzo para el tramo final del cotejo.
También entró Juan Iturbe que aportó presión y velocidad en el ataque, y River mostró que el cachetazo había hecho efecto, puesto que recuperó el control del partido en líneas generales, aunque todavía se vio complicado por los envíos largos que hacía la línea de volantes visitante.