¿Casualidad? ¿O una señal más de la crisis del fútbol nacional? Ese 35,5%, producto de 5 triunfos, un empate y 9 derrotas en 15 partidos jugados, es un registro de por sí pobre.
Pero se acentúa más la flojera de la cosecha cuando se la contextualiza con el resto de los países que le aportan clubes a esta Copa 2013. En esa comparación, la representación argentina ocupa el 10° lugar sobre 11 países. Sólo los clubes de Bolivia poseen una efectividad menor. Preocupante.
Y en el orden de goles convertidos y evitados no nos va mucho mejor. En el promedio de gritos a favor, el 1,13 por partido se ubica en el 8° lugar (los brasileños andan por el 1,57). Y en el de goles en contra, el 1,46 por juego (mexicanos, peruanos, uruguayos y colombianos, en ese orden, los mejores) también regala el 8° lugar en el ranking de la materia.
Vélez, el campeón argentino, puede perder en Ecuador (en el llano de Guayaquil) como si nada; Boca va a contramano de su historia copera; Arsenal, un team siempre difícil, se come 5 al 'trotecito' con el Mineiro de local; Newell’s, un ejemplo de equipo en el torneo doméstico, se cae ante el Lara venezolano...
Hay que revisar, está claro: lo que para la exigencia local alcanza y sobra, no da el piné en el nivel internacional sudamericano. Jugadores que sepan con la pelotita, aunque menos, siguen saliendo. Encontrar jugadores Sub 25 que entiendan el juego y manejen conceptos además de aptitudes, cuesta bastante. Y se nota, se nota cada vez más.
Bueno, algo es algo. Olé ya empieza a reconocer indirectamente que en nuestro país se 'alaba' demasiado, cuando se ha conseguido poco. E indirectamente nos refleja las escazes de buenos docentes en la cantera. Así, no va. Eso seguro.