La visita, cómodo con la ventaja conseguida, no tuvo dificultades en maniatar a un rival absolutamente desdibujado y se animó a seguir atacando. Así, estuvo cerca de anotar el segundo con sendos remates de Ernesto Goñi y Cristian Menéndez que se fueron desviados.
El local no reaccionaba, no encontraba circuitos de juego y era pura inmpotencia y nerviosismo dentro de la cancha. Sin ser deslumbrante, Quilmes jugaba con simpleza, argumento suficiente para manejar el trámite del cotejo.
Sobre los 40 el cervecero marcó el segundo. Un desborde de Mansilla encontró un rechazo corto y el potente remate de Elizari terminó en el fondo de la red para transformarse en el justificado 2-0 parcial.
En el complemento el ingresado Damián Lizio, de buena actuación en medio de la debacle, arrancó con un tiro en el travesaño. Pero a los 17' comenzaron los disturbios que frenaron el pleito hasta los 37, con algún amague de finalizarlo mientras la policía no podía controlar la lluvia de piedras ni las roturas de alambrados.
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A los 63', ganaba Quilmes 0-2 y desde la tribuna local rompieron los alambres y empezaron a amenazar a la hinchada visitante.
Una parte de la barrabrava del Tatengue empezó a arrojar proyectiles hacia donde estaba la parcialidad visitante,hasta que fue desalojada por la policía santafesina.
Luego de 20 minutos de interrupción del encuentro por motivos de seguridad, el árbitro Germán Delfino decidió continuar el cotejo. }
En la reanudación, otra vez Lizio obligó al esfuerzo a Emanuel Trípodi y el balón dio en el travesaño, y enseguida vio la roja Diego Barisone para mermar los intentos tatengues.
Ya en el extenso descuento, Cristian Menéndez impactó una pelota en el horizontal, Juan Avendaño vio su segunda amarilla en el anfitrión y, a los 63, el ingresado Fernando Telechea apareció por izquierda y habilitó a otro salido del banco, Sebastián Romero, para que empujara el balón por el segundo palo.
Hacía mucho ya que el espíritu de Unión no reaccionaba ante la reprobación de su gente. Todo el premio sería así de Quilmes, que se iba de Santa Fe victorioso tras una verdadera batalla por la permanencia. Lo de los santafecinos, una cosas de locos. Ya lleva 26 sin ganar y este hecho se convierte en utopía...